Sensaciones y experiencias luego de un mes siendo uno de los 2 mil usuarios en el mundo, de la gran apuesta del gigante de Internet: Google Glass, el prototipo de “lente” que promete revolucionar nuestra forma de interactuar con la tecnología.

Texto: Pablo Pérez de Angelis

La experiencia comienza en el mismo momento en que acepté la invitación para comprar Explorer Edition of Google Glass. Luego de coordinar telefónicamente una cita con el equipo de Glass (y de pagar los U$S 1700 que cuestan), me dirigí a uno de los puntos base a retirarlos.

PRIMER CONTACTO

El equipo de Glass cuenta con tres puntos base, ubicados en Los Ángeles, San Francisco y New York. Con espacios especialmente diseñados, grandes ambientes muy bien iluminados, y una decoración muy “clean” basada en madera, metal y vidrio, Google comienza a construir nuestra experiencia con Glass. Una vez allí, un “Glass guide” que me fue asignado al solicitar el turno -en mi caso, Kyle- me saluda e invita a conocer el lugar. Me encuentro en el interior de un gran loft ubicado en el Chelsea Market (Manhattan, New York); el ambiente es muy luminoso, y todas las personas me saludan como compartiendo la energía y la emoción que siente este “geek” cuando va al encuentro de su nuevo gadget. Más aún, cuando el que se busca sea, quizá, el comienzo de una larga serie de dispositivos vestibles, y nos acerque un poco más al futuro que nos dibujó la serie Star Trek hace más de treinta años… Luego de observar los distintos colores en los que viene Glass (charcoal, tangerine, shale, cotton, sky) decidí quedarme con el que, para mí, es el más tranquilo: charcoal. Terminados todos los trámites previos, y tras esperar muchos meses, Kyle, finalmente, me entrega mis Glass.

La primera impresión es que Google Glass es muy liviano -40 gramos-, y muy bien construido. Google hizo un gran trabajo con el packaging y el diseño. Kyle se encarga de ayudarme en el proceso de ajustar los soportes, hasta que la pantalla se ubica por sobre mi línea de visión, y en el lugar correcto. El segundo paso fue mover el ángulo de la pantalla hasta lograr nitidez en la imagen. Luego, instalamos la App MyGlass en mi Nexus 4, la que permite responder mensajes de texto y llamadas utilizando Glass, así como también comparte el acceso a Internet mediante Bluetooth (también podemos conectarnos utilizando Wi-Fi desde Glass). Las primera tareas que me invita a realizar es tomar una foto de la espectacular vista de Manhattan.

EN LA CALLE

La increíble experiencia de pasear por las calles de New York y observar el asombro que provocan los Glass y el nivel de conocimiento que tiene el público de EE.UU. sobre la existencia de este revolucionario dispositivo fue algo que me sorprendió. No son pocas las personas que los reconocen, saludan y preguntan muy interesados cómo son, qué se siente. ¿Me reconoce a mí? ¿Qué tipo de información te da sobre mí? Son preguntas recurrentes. Muchos plantean cierto temor a ser reconocidos automáticamente, y que nosotros -los usuarios de Glass- obtengamos cierta información personal sobre ellos que esté expuesta en Internet. Este temor -junto con el pensar que la cámara está todo el tiempo filmando/grabando- fueron parte del poco feedback negativo que recibí.

EL CONCEPTO

“Traer la tecnología más cerca para sacarla del medio”. Es la intención que tiene el equipo de Glass, y creo que lo logran. Durante estas semanas, pude ver los tweets, leer los mails que más me interesaban, mandar y recibir mensajes de texto, etc. Todas tareas cortas que no requerían mucho tiempo de mi atención, y que no me obligaban a dejar de vivir los momentos en los que me encontraba. Estuve mucho menos tiempo chequeando mi celular, consciente de que las notificaciones realmente importantes llegarían a mis Glass. La decisión estratégica es clara: poner al usuario en el centro de la experiencia y no a la tecnología.

Una confusión muy recurrente es pensar que Glass es un dispositivo de realidad aumentada. Esto no es así; de hecho, la pantalla está inactiva la mayor parte del tiempo. Glass se hace presente con notificaciones sonoras en contadas ocasiones, y no enciende la pantalla hasta que el usuario decide que tiene tiempo de ver esa notificación, que es lo suficientemente importante para llegar hasta Glass. La cantidad y el periodicidad de las notificaciones depende de la configuración que hagamos de las aplicaciones que habilitemos.

CARACTERÍSTICAS

Dentro de las distintas características de Glass, se destaca la posibilidad de sacar fotos y tomar videos de alta calidad, con una perspectiva única. Aunque similar a la perspectiva de una cámara GoPro, la cámara de Glass se encuentra apenas por sobre nuestros ojos, y captura lo que estamos viendo. Al tener un botón de acceso rápido que permite “capturar el momento“, prácticamente sin delay -aproximadamente en un segundo-, nos permite capturar cosas que antes no llegábamos, por la demora que significaba sacar el celular, abrir la App y tomar la foto.

El pedir indicaciones para llegar a cierto lugar caminando o en auto es tremendamente cómodo con Glass. Esta tarea -muy común en ciudades grandes, y más cuando uno está de viaje- sobresale en la interfase que nos provee Glass. Con el mapa que acompaña los movimientos de nuestra cabeza, nos muestra la orientación adecuada y, si lo solicitamos, nos indica paso a paso cómo llegar a destino. Todo esto sin manos, ya que la mayoría de las acciones se pueden realizar utilizando solamente comandos de voz. De manera rápida, y entendiendo hasta el inglés de extranjeros, es realmente buena la experiencia del usuario.

CÓMO INTERACTUAMOS CON GLASS

Ver. Cuenta con una pantalla por sobre la altura del ojo, que no está en nuestra línea de visión, pero sí en nuestro campo visual. La superficie observable es el equivalente a tener una pantalla de 25 pulgadas a 2,5 metros, con la diferencia que esta pantalla es transparente, y nos permite seguir viendo lo que hay detrás de ella. Con una resolución nHD (640 x 360 píxels), la nitidez es muy buena, y la información se puede leer de manera muy clara, ya que la mayoría de las “tarjetas” que vemos en nuestro lente, cuentan con un diseño que ayuda a su lectura (fuentes grandes, alto contraste entre el fondo y letras, etc). En ambientes con luces artificiales, puede generar que veamos ciertos reflejos que resultan muy molestos, pero esto no sucede seguido.

Escuchar. Siguiendo con el concepto de no entrometerse en nuestra experiencia, cuando “vestimos” Glass, no insertamos un auricular tapando nuestra oreja, ni se interrumpe el sonido natural ambiente; sino que por el contrario, utilizando un “Bone Conduction Transducer”, el sonido es transmitido por vibración al hueso detrás de la oreja, y de ahí al oído interno, permitiéndonos escuchar el sonido que emite nuestro Glass. La experiencia sigue siendo algo íntima, ya que sólo nosotros podemos escuchar el sonido. Uno de los puntos flojos es el volumen del sonido, que al no poder modificarlo, en muchas ocasiones, se torna poco audible en entornos muy ruidosos.

Tocar. Aunque gran parte de la interacción la realizamos hablándole a Glass, el manejo de la interface, muchas veces, lo realizamos mediante una superficie táctil, ubicada en el costado del dispositivo. Esta superficie es multitouch, y nos permite realizar gestos para interactuar con nuestros Glass.

Capturar. Los Glass cuentan con un botón muy cómodamente ubicado, para permitirnos tomar fotos de forma inmediata -demorando aproximadamente un segundo-. El mismo botón -si lo mantenemos presionado- nos permite comenzar a filmar videos de manera muy rápida. Por defecto, los videos son cortos (filma 10 segundos y se detiene), pero tenemos la opción de aumentar la duración, tocando la superficie táctil. Capturar el momento sin demoras desde la particular perspectiva que nos brinda Glass es uno de los puntos más alto de la experiencia del usuario. Las fotos cuentan con una gran nitidez y luminosidad, ya que utiliza el modo High Dynamic Range imaging (HDR). Los problemas aparecen cuando se intenta capturar videos en ambientes con poca luz.

Hablar. La mayoría de las acciones que llevamos a cabo con Glass las podemos realizar utilizando solamente comandos de voz. Con la capacidad de entender el inglés de los que lo hablamos como segunda lengua, y de personas con acentos realmente fuertes (personalmente, lo vi utilizado por un alemán y un hindú, sin problemas).

Aplicaciones. El equipo de Glass decidió llamarlas “glassware”, y en esta primera etapa, contamos con muy pocas aplicaciones producidas por partners de Google, como Path, Evernote, CNN, New York Times, Twitter, Facebook y Elle and Tumblr. Además de estas aplicaciones, algunos cientos de explorers nos encontramos desarrollando nuevas aplicaciones para Glass. El equipo de Glass quiere enfocarse en terminar de definir el producto, respondiendo al feedback que los explorers estamos brindando, para luego permitir la publicación oficial de nuevas aplicaciones.

¿Qué podemos hacer con Glass? Glass puede hacer muchas cosas: desde usar Maps, hacer búsquedas usando la voz, traducir una frase a otro idioma, videollamadas, mandar mails, ver eventos del calendar, sacar fotos, atender llamadas telefónicas y ver sugerencias de Google Now.

CONCLUSIÓN

Google Glass es un prototipo realmente novedoso, y participar como explorer es una experiencia realmente excitante. Creo que va a ser un gran producto cuando sea lanzado al público general. Las ideas de tener micro interacciones, sacar la tecnología del medio y, a su vez, seguir teniéndola ahí, tremendamente cerca para ayudarnos, muy posiblemente transformará nuestra manera de relacionarnos con la tecnología. Se espera que aparezcan muchos otros productos de “wearable technology” (tecnología vestible) que salgan a competir con Glass, lo que puede abrir toda una nueva línea de desarrollo.

Aplicaciones que nos asistan para realizar tareas manuales (como armar un mueble, arreglar un motor o cocinar un plato nuevo), tanto como aplicaciones que nos brinden información contextual sobre las cosas que tenemos a nuestro alrededor (calorías de un alimento, información sobre un edificio histórico, etc.) son los grandes tipos de aplicaciones que seguramente veremos en un futuro cercano siendo desarrolladas para Glass. +

Esta nota se publicó en la edición #45 de Revista 90+10.

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