En forma simultánea en Argentina, Brasil, Chile, México, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela, la empresa que fabrica y comercializa tableros de partículas y de fibra de madera para muebles y arquitectura de interiores, organizó la 6° edición del Concurso de Diseño Masisa para estudiantes 2014. Un repaso por los tres ganadores locales.

De entre los doce proyectos finalistas de Argentina, el jurado -compuesto por los diseñadores Eduardo Simonetti, Ricardo Blanco, Miki Friedenbach y Eduardo Naso, junto a Matías Correa Garlot, María Taussig y Francisco Estruga de Masisa- otorgó las medallas de bronce, plata y oro, así como el iPod touch al proyecto favorito del público, elegido a través de las redes sociales de Masisa. El ganador de la medalla de oro pasó a la instancia de premiación internacional en la ciudad de México, donde se definirá quién ganará un pasaje y €1.000 en concepto de viáticos, para visitar alguna de las ferias de diseño más importantes del mundo que se realizan en Alemania, EE.UU., Francia, Inglaterra o Italia, durante 2015.

Los estudiantes y recién graduados de las carreras de arquitectura, diseño y afines, fueron convocados a diseñar muebles modulares para el hogar, que satisfagan necesidades contemporáneas del día a día, y sean del tipo RTA (Ready to Assembly). Este año, el certamen recibió más de 950 proyectos en toda la región. Doce proyectos fueron seleccionados a nivel nacional y, con el asesoramiento de Masisa, pasaron a la instancia de producción del prototipo, para luego ser expuestos el día de la premiación, en el Museo Fortabat de Buenos Aires. Pero sólo tres fueron premiados.

DISEÑOS PREMIADOS

La medalla de plata fue para la silla Tempo de Alan Arias Molina, estudiante de la carrera de diseño industrial en la facultad de arquitectura, urbanismo y diseño de la Universidad Nacional de Córdoba. Con sólo una placa Masisa se puede producir este mobiliario versátil, que requiere de ocho piezas, para adoptar veinticinco posiciones. Respecto del paso del boceto al prototipo, Alan destacó que “Fue algo realmente gratificante y motivador ver realizada una idea propia, y sentirse que fue proyectada en conjunto, como en un grupo de trabajo”.

Silla Tempo de Alan Arias Molina, medalla de plata.

Medalla de bronce, el banco Guillerme de Abel González y Exequiel Cantarutti -compañeros de tesis de la carrera de diseño industrial en la FauDi (Facultad de arquitectura, urbanismo y diseño industrial) de la Universidad Nacional de Córdoba- recibió la medalla de placa. Solo o combinándolo, Guillerme puede cumplir las funciones de un banco, una mesa, un esquinero, una estantería y las que surjan de su uso. Manteniendo la idea de la curvatura, el dúo creativo espera poder comercializar la pieza, y extenderla a toda una línea de muebles.

Trama de Mauro López, favorito del público.Finalmente, los módulos Trama de Mauro López (quien cursa las últimas materias de la carrera de grado en diseño de interiores y equipamiento de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán) fue el favorito del público. “Creo que vieron en Trama un producto para acompañar la vida cotidiana del hogar, aportando funcionalidad y estética, para equipar aquel sector de mayor preferencia dentro de sus casas o departamentos, y exponer en él sus objetos favoritos”, apuntó su creador.

 

LA MEDALLA DE ORO

Sesenta grados es el nombre del conjunto de módulos presentado por Luciano Licciardi, estudiante de diseño industrial en la Universidad Nacional de Mar del Plata, que se adjudicó la medalla de oro. De fácil ensamble, está pensado para que los más pequeños puedan organizarlos y distribuir de manera lúdica, de acuerdo a sus necesidades.

+ ¿Cómo fue la experiencia de pasar del boceto al prototipo? ¿Tuvieron que hacer cambios con respecto a la idea original?
LL
La experiencia de ver el prototipo fue muy gratificante, ya que al estar todavía estudiando, es raro ver que algo que bocetaste, le buscaste la vuelta y diseñaste, se haya convertido en un objeto real a escala real. Si bien los materiales no eran los definitivos, se veía muy bien. Pero tuvimos que realizar cambios. Al principio, el proyecto constaba de dos módulos distintos, pero al materializarlo, surgió que el módulo “rombo” no funcionaba completamente, no quedaba firme. Por esa razón, me contactaron desde Masisa, y concluimos en cambiarlo por un módulo “triángulo” de mayor tamaño, ya que éste al realizarlo había quedado bien. Esa fue la única modificación.

+ ¿Por qué creés que el jurado eligió tu proyecto?
LL
Si bien se ve muy sencillo, el proyecto funciona muy bien, y el hecho de no necesitar fijaciones estancas como tornillos o encolados, fue un punto a favor. También tiene como ventaja que el sistema está compuesto sólo por secciones cuadradas de madera, lo que permite el total aprovechamiento de las placas comercializadas por Masisa, como así también, bajos costos de mecanizado y terminaciones.

+ ¿Te gustaría ponerlo en producción?
LL
La verdad es que, si llegase a pasar, sería algo increíble. Sería más que un sueño realizado, estando todavía en carrera y con un producto propio, no habría más que pedir. Sin dudas, sería lo mejor hasta ahora. Estoy más que feliz con todo lo que el concurso me aportó y me hizo vivir.+

Esta nota se publicó en la edición #52 de Revista 90+10.

Masisa Argentina

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