El Centre Pompidou exhibe la primera muestra retrospectiva del diseñador galés Ross Lovegrove, que refleja su relación con la tecnología, el arte, el diseño y la naturaleza, en proyectos que van desde mobiliario a medios de transporte.

Design by Novum

Como parte de Mutations/Créations -una nueva plataforma del Pompidou, en donde convergen arte e innovación, ciencia y creación-, el galés Ross Lovegrove está presentando su primera muestra retrospectiva en el centro parisino. Convergencia es el título de la muestra, ya que expresa cómo el diseñador ha logrado crear un diálogo entre la naturaleza y la tecnología, en donde el arte y la ciencia se unen. Una exposición que hace hincapié en el papel del diseño en la era postindustrial, en donde las formas digitales se destacan.

Nacido en Cardiff, Gales, en 1958, Ross Lovegrove estudió diseño industrial en la Universidad Politécnica de Manchester y luego en el Royal College of Art de Londres, donde se graduó en 1983. Sus diseños de Walkmans para Sony y de computadoras iMac para Apple le dieron notoriedad, aunque también supo trabajar para Knoll, colaboró con Philippe Starck y Jean Nouvel en el Atelier de Nîmes, y fue consultor de Hermès, Louis Vuitton y Dupont. Desde fines de los ochenta -y ya en su propio estudio-, cuenta entre sus clientes a Airbus Industries, Kartell, Idée, Cappellini, Moroso, Artemide, Driade, Luceplan, Apple, Issey Miyake, Vitra, Motorola, LVMH, Yamagiwa Corporation, Tag Heuer, Herman Miller, Japan Airlines, Kiko, KEF, Barrisol, Lasvit, Swarovski y Zanotta.

EL ADN LOVEGROVE

Ubicado en Notting Hill, Londres, el estudio de Ross Lovegrove es totalmente blanco, dominado por una imponente escalera espiralada con escalones de formas orgánicas. Su escritorio está rodeado de fósiles, figuras microscópicas y esculturas que imitan las formas de la naturaleza. Son las mismas que traslada a sus trabajos de diseño industrial, que abarcan desde relojes, cámaras de fotos, botellas, sillas, packaging y luminarias, hasta automóviles.

Es que los principios de diseño de Lovegrove se resumen en la sigla ADN: Arte, Diseño y Naturaleza. En este marco, su ejercicio diario es evolutivo: una “esencia orgánica” que significa -precisamente- no usar nada más, ni nada menos de lo requerido. Otra de sus ideas es la de “fat-free”, es decir, diseños desprovistos de todo elemento innecesario. “Entiendo la forma, y estoy disfrutando de la era digital para crearla”, admite.

Fibra de carbono, aluminio, polímeros, coralización, netificación, reducción de la masa y células policristalinas fotovoltaicas son términos y expresiones que Lovegrove pronuncia con frecuencia. El diseñador hace de la biología, la antropología, la física y la ecología una parte central de su trabajo, y promueve una visión humanista del diseño.

FASCINACIÓN POR LA NATURALEZA

Hasta el 3 de julio puede verse en el Centre Pompidou de París, un amplio catálogo de productos diseñados por el llamado “diseñador orgánico”, que se vale de las tecnologías digitales para producir cada uno de sus objetos. Hasta se encuentra uno de los primeros proyectos industriales que diseñó digitalmente: la botella Ty Nant (1999), cuya forma se inspira en los movimientos ondulantes del agua.

También se exhiben el Swarovski Crystal Aerospace Car -un proyecto de 2006 que promueve el uso de energía solar para automóviles-; el pabellón Lasvit LiquidKristal (2012, junto a Alisa Andrasek), una pieza de arquitectura paramétrica en vidrio que se convierte en un entorno inmersivo; y el concept car Twin’Z de 2012 para Renault: un auto eléctrico basado en las tecnologías de modelado digital más avanzadas.

En cuanto a su relación con el mobiliario, son varias las piezas producidas junto a la italiana Moroso que se exponen. Las curvas de la poltrona Monolith recuerdan la acción del viento sobre las rocas o la deformación que el calor imprime sobre una bloque de hielo. En tanto, colocadas una sobre otra, las poltronas apilables Supernatural dan la forma de una escultura sinuosa y dinámica.

En la silla Diatom conviven tecnología y naturaleza. Apilable y de aluminio, se inspira en las formas de un organismo unicelular que, si bien es invisible al ojo humano, encierra en sí la esencia de la perfección. Su producción se basa en una tecnología desarrollada en el sector automotriz, que reduce el peso y los costos de realización. Finalmente, la silla Spine es la más reciente colaboración entre Lovegrove y Moroso. Si bien aún en etapa de prototipo, es una silla-escultura, cuyo respaldo se reduce a un simple soporte central, útil para sostener el cuerpo y la columna vertebral.

La muestra Convergencia propone al diseñador Ross Lovegrove como intérprete y escultor de la tecnología, cuyos productos hacen eco de las mutaciones digitales del mundo contemporáneo y, al mismo tiempo, poseen una conciencia sustentable, capaz de armonizar forma y naturaleza.

Habiendo recibido numerosos premios a lo largo de su carrera, las obras de Lovegrove forman parte de la colección permanente de diseño del MoMA de Nueva York, del Design Museum de Londres, del Vitra Design Museum de Weil am Rhein, y ahora, del Centre Pompidou.+

Novum

*Novum, la primera marca de grifería de lujo argentina, presenta lo mejor del diseño de alta gama: muestras, colecciones, tendencias y entrevistas internacionales.*

novum.fvsa.com.ar | Novum en Instagram | Novum en Twitter

¿Te gustó la nota? Dejanos tu comentario.

comentarios

Send this to a friend