Resultado del concurso organizado por el Área de Diversidad Sexual de la Municipalidad de Rosario, se editó Historieta LGBTI, en cuyas páginas las voces que parecían mudas se hacen presentes y se dejan escuchar.

Texto: Patricio Oliver

Si bien hace tiempo que el mundo de la historieta occidental ha decidido recorrer otros caminos donde la presencia del héroe musculoso hegemónico no es su único protagonista, claro está que este caudillo simbólico sigue siendo su estandarte más identitario. Y si se trata de quienes realizan la historieta, aún más notoria es la presencia de varones heterosexuales detrás de cientos de obras mundialmente reconocidas.

Argentina no es la excepción a esta regla, ¿o tal vez eso esté cambiando? Es en espacios desde el feminismo como la publicación Clítoris, o festivales como Chicks on comics y Vamos las pibas, que este dominio comienza a temblar y otras voces se hacen visibles dentro de la diversidad. Dentro de este movimiento que cobra fuerza año a año, se enmarca una convocatoria a concurso realizada a principios del 2017 por el Área de Diversidad Sexual de la Municipalidad de Rosario.

Su objetivo era realizar una publicación que incluyera relatos con temática LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero e Intersexuales). De acuerdo a la decisión del jurado -compuesto por Max Cachimba, Mariela Acevedo y Diego Trerotola-, finalmente diez autoras y autores fueron seleccionados para formar parte de Historieta LGBTI, publicada por la Editorial Municipal de Rosario.

Ya desde la selección y la presencia mayoritaria de autoras, es que esta antología quiebra con los preceptos que vienen rigiendo la historieta a lo largo de su historia (algo que la Editorial Municipal de Rosario ya hizo presente en publicaciones anteriores). Forman parte de la publicación Gaspar Aguirre (alias KSPER), Gonzalo Agüero, Julia Barata, Julia Inés Mamone (Femimutancia), La Watson, Lucas Fauno Gutiérrez, Maia Debowicz, María Ibarra (Tenshi), Nacha Vollenweider, Natalia Novia, Román Sovrano y Sukermercado.

Y son esas voces que parecían mudas las que se hacen presentes y se escuchan en estas páginas. Visibilizando experiencias, cuerpos, sentires, vivencias y crónicas que para muchos no existen, y que para otros tantos, hay urgencia de leer, vivir y compartir. Y con una fuerza estridente, Historieta LGBTI comienza con Fabulosa Dorado de Sukermercado, con una narración urbana, nocturna y dinámica, donde se demuelen las bases de la representación del varón como se lo conoce, de la mano de una travesti como guía en este proceso de desarme y deconstrucción.

La Vida es Corta -con guión de Maria Ibarra y dibujos de Julia Inés Mamone- nos hace partícipes de la construcción de la identidad y del grupo de pertenencia contra lo impuesto desde el deber ser y la sociedad hegemónica. Desde la pasividad de la no identificación, a la acción política como medio de lucha y reivindicación.  

De manera impecable, Nacha Vollenweider establece una crónica de los sucesos en torno al ataque por parte de un grupo de hombres hacia Higui: oriunda de la localidad de San Miguel, Eva Analía de Jesús había sido constantemente acosada por lesbiana y, al defender su vida cuando intentaron violarla, mató con un cuchillo a uno de sus atacantes y, en consecuencia, fue puesta en prisión preventiva. Esto generó protestas y manifestaciones pidiendo justicia y su liberación. Esto se hizo manifiesto en una de las consignas de la marcha Ni una menos y desde las redes sociales, con el hashtag #liberenahigui.

Infancias disidentes, espacios urbanos protagonistas de encuentros disruptivos, registros performáticos gráficos, reencuentros con sexualidades postergadas y el choque entre la identidad autopercibida y la heternorma impuesta en el espacio público. Esta publicación es energía hacia la exteriorización de vidas que se encuentran ocultas por la ignorancia, por miedos, o la falta de espacios seguros. Y junto con un caudal riquísimo de obras que piden ser vistas en la historieta argentina, marca precedente hacia mucho más, donde los espacios del dibujo y la palabra no estén dominados por lecturas hegemónicas heteropatriarcales, y alguna persona pueda encontrarse en esas páginas sintiéndose -por primera vez- representada.+

¿Te gustó la nota? Dejanos tu comentario.

comentarios

Send this to a friend