Durante tres años consecutivos, fue parte del Pabellón Oficial Argentino. Esta vez, decidió dar un salto y presentarse -solita- en el Launch Pad de WantedDesign. Cómo fueron recibidos en la feria de diseño neoyorquina los diseños de la correntina Agostina Branchi.

Texto: Marcela Fibbiani

“Este año sentí la necesidad de desafiarme con algo nuevo. Fue por eso que me inscribí en la convocatoria y fui seleccionada por el jurado”, nos cuenta la arquitecta y diseñadora correntina Agostina Branchi del estudio Brana sobre su reciente participación en el certamen Launch Pad de la feria de diseño WantedDesign de New York, del 19 al 22 de mayo.

VALIDACIÓN INTERNACIONAL

Ya había sido parte de la feria integrando el Pabellón Oficial Argentino desde 2015 a 2017, pero esta vez, quiso validar sus ideas de diseño de mobiliario frente al jurado compuesto por Jaime Derringer (fundador de Design Milk), Karen Hong (compradora de diseño para Design Within Reach), Giulio Cappellini (director artístico de Cappellini) y Paul Makovsky (VP de Design de revista). Vale aclarar que el premio que otorga la feria al talento emergente, también posee una categoría de iluminación, con un jurado formado por Katie Stamaris (directora de desarrollo de producto de Design Within Reach), Giuseppe Butti (CEO Luceplan) y Marva Griffin Wilshire (fundadora y curadora del SaloneSatellite de Milán).

Si bien conocemos a Agostina por sus hamacas -en cuero y soga, en telar artesanal de hilo de algodón, cordón de polipropileno o madera maciza con trenzado de fieltro de lana de oveja-, ante estos referentes indiscutidos del diseño internacional, la diseñadora decidió presentar dos sillas de su línea Criolla, realizadas por artesanos sogueros. Folka posee un aro superior tejido a lezna con 400 metros de tiento de cuero de chivo; mientras que Caña ofrece tres círculos entrelazados, forrados en piel de oveja y cocidos a mano.

+¿Qué comentarios recibiste del jurado luego de presentarle tus productos?
AB La misión era presentarlos en tan sólo 30 segundos: explicar el concepto de la nueva colección, cómo la realicé, mostrar técnicas, texturas… ¡Todo! Claro, en ese tiempo es muy difícil, pero les gustó y me cedieron 1 minuto más, lo cual fue muy bueno, porque me dió tiempo hasta de mostrar el desarme (uno de los puntos que más les gustó es el concepto de un flat pack para un fácil y económico envío a todo el mundo). Además, quedaron impresionados con las texturas, con el trabajo hecho totalmente a mano, el tejido en cuero de chivo, las patas de madera nativa pulidas a mano, el asiento tapizado con tela hecha en telar rústico. En fin, lograron entender el concepto de unión de técnicas ancestrales con el diseño contemporáneo.+¿Cuál es la importancia para vos como diseñadora y como argentina, de participar de estos certámenes internacionales?
AB Creo que es la visibilidad a nivel mundial. Los contactos que se generan en las ferias internacionales pueden realmente abrirte muchas puertas, y de allí, nuevos negocios. Y la constancia en la misma feria es fundamental: reforzar el vínculo con clientes establecidos en años anteriores es primordial, al igual que con la prensa internacional.

+¿Qué otros diseñadores/productos que se presentaban junto a vos te sorprendieron y por qué?
AB Me gustaron muchos, pero uno de los que más llamó la atención fue el de Amanda Benz, de Dinamarca, con sus piezas de iluminación. Trabaja en la intersección del arte, la arquitectura y el diseño. Su intención es recrear fragmentos de un edificio arquitectónico en la pieza de iluminación. ¡Exquisito!

+¿Qué te llevás de esta experiencia?
AB Sin dudas, lo mejor del Launch Pad fue el vínculo que se generó entre los diseñadores, ¡es increíble! Compartí cuatro días intensos con diseñadores de Israel, India, Polonia, Canadá, Dinamarca. Culturas tan distintas; fue muy nutritivo, tanto a nivel profesional como personal.

LO NUEVO DE BRANA

Es la colección Criolla. Pero, ¿cómo fue el proceso de pasar de las hamacas artesanales a las sillas, y encontrar los artesanos y técnicas adecuados para producirla? “Era inminente el cambio hacia un producto más comercial. En febrero, trabajando en Milán para una empresa italiana, logré entender muchas cuestiones, y fue lo que me empujó a diseñar sillas, pero teniendo siempre en claro que mi identidad debía estar en ellas. Así que tuvimos tres meses muy intensos en búsqueda de trenzados en cuero poco comunes de ver en muebles, tejiendo sin parar hasta obtener lo que me enamorara”. Así nacieron las sillas Folka y Caña. Además, surgió la posibilidad de sumar textiles a su habitual producción.

+¿Cómo imaginás al comprador de las sillas Folka y Caña?
AB Están orientadas a una persona de mundo, que sepa apreciar el valor del trabajo de técnicas ancestrales, la identidad de un país; que las sienta una pieza de arte, con una historia para contar.

+¿Por qué decidiste ampliar tu producción con una línea de textiles? ¿Cuál creés que es el diferencial de esta propuesta?
AB Buscando artesanos en cuero, me encontré con una familia de tejedores en Corrientes y otra en Formosa, y decidí trabajar junto a ellos. Justo fue en el 2017 -cuando estaba preparando mi presentación para Wanted- y me dije: “¿Por qué no probar?” Y fue una revolución; la aceptación que tuvieron que increíble. Descubrí un mercado muy interesante, donde ya desde el año pasado estoy diseñando y produciendo para algunas marcas de manera exclusiva, tanto en Estados Unidos como en Argentina.

+¿Qué se viene para Brana?
AG El objetivo está puesto en cautivar nuevos mercados, como el asiático y europeo. Me interesan mucho sus miradas y el valor que le dan a lo artesanal.+

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