El terreno se encuentra elevado sobre un promontorio árido y con poca vegetación. Naturalmente cuando uno se para en ese lugar, se pone de cara al lago, buscando abarcar en una sola visión, un paisaje conformado por los cerros y el lago Gutiérrez.

Texto: Arqa Fotos: Albano García, Jeremías Thomas y Javier Agustín Rojas

Todo paisaje es una interpretación subjetiva de un territorio; en ese sentido, es necesario entender los límites del paisaje a definir. Es así que debido a las condiciones naturales del territorio, nuestro campo de acción supera los límites del lote.Entendemos que hay una doble mirada: una desde lejos, acercándose hacia el terreno a intervenir; y otra desde adentro hacia el entorno natural. El proyecto debe dar cabida a estas dos miradas. Desde afuera, la casa se planta sobre el territorio, modificándolo y estableciendo un nuevo paisaje de contrastes, a través de un objeto de geometrías cartesianas.La casa se desarrolla en dos volúmenes netos y simples, buscando de esta manera que la expresión sea la materialidad. Una madera y una piedra. La madera, como una reconstrucción de sus vetas por medio de una sucesión de tablas de ciprés de distintos anchos. La piedra, de la misma manera que está construido el granito, por pequeñas piedras de distintos colores y tamaños amalgamados, sólo que en este caso, como una sola piedra en otra escala, construida por un revoque lavado de arena gruesa de distintos tamaños y colores.

Desde adentro, de acuerdo a las necesidades de sus habitantes, entendimos que esta casa sería un suceso de encuentros familiares, por lo que se planteó en la planta superior el lugar de estar y de encuentro totalmente integrado, de forma tal que por su forma longitudinal de cara al paisaje, pudiera incorporar la experiencia original de la visión amplia, entendiendo este espacio como un lugar de encuentro y experiencia de los habitantes y el paisaje.

Estas situaciones continúan en el exterior en terrazas y jardines generados por el escalonamiento de los volúmenes de piedra y madera con el terreno. La cubierta se pliega permitiendo el ingreso del sol de la mañana y define en sus quiebres las distintas situaciones del espacio común. Obra de Alric Galindez Arquitectos.+

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