90+10 - mundo creativo
#40 | Septiembre - Octubre 2012
24.10.2012 imprimiraumentarreducir

Stgo Makerspace: Hacedores del fin del mundo

Conocidos como makerspaces, hackerspaces o fablabs, los espacios creativos en donde se reúnen personas que comparten intereses alrededor de la tecnología, la ciencia, el diseño y el arte digital se han multiplicado en todo el mundo. En esta oportunidad, queremos compartir esta nueva iniciativa desarrollada en Santiago de Chile.
Por: gt2P @gt2P
Sgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas FuentesSgto Makerspace | Foto: Sara Rojas Fuentes

En un poco más de cuatro meses de funcionamiento, Stgo Makerspace ya ha logrado consolidar una nueva comunidad creativa en medio de Barrio Italia, en Santiago de Chile. En sus instalaciones se comparten espacios de trabajo y talleres equipados, en donde se genera e intercambia conocimiento entre personas de diferentes disciplinas orientadas a “hacer”.

El reencuentro de tres amigos, Tiburcio de la Cárcova, Macarena Pola y Alejandra Mustakis, fue el punto de partida de esta iniciativa. En la cabeza de cada uno de ellos, ya rondaba la idea de demostrar que en Santiago hay una comunidad de innovadores, mentes creativas que necesitaban un espacio para realizar sus ideas y proyectos. Cada uno de ellos, desde sus áreas de experiencia e interés, estaba interesado en ver y reconocer emprendimientos, tenerlos cerca y desplegar sus recursos para apoyarlos en su ejecución.

Al hacerse miembro de Stgo Makerspace, es posible acceder a un espacio de trabajo y al uso del taller equipado con máquinas de prototipado rápido (cortadora láser, impresora y escáner 3D, entre otros). Esta maquinaria generalmente es considerada de difícil acceso y está concentrada en fábricas. Acá es puesta a disposición de la comunidad, para desarrollar cualquier tipo de invento, al mismo tiempo que promueve un cambio de paradigma en los procesos de aprendizaje, individual y colectivo.

Además de “hackear” y desarrollar software y hardware, en este espacio se promueve lo que Macarena explica como “la cultura del hacer, la cultura de la locura y de la invención”, así como la capacidad de concretar los proyectos. El poder creativo se conecta con el hacer. Igualmente, nos explica que la gente que se siente sola o que cree que no puede hacerlo, encuentra allí una comunidad multidisciplinaria. Por ahora, está compuesta por artistas, ingenieros, arquitectos y diseñadores, pero aún no se cierra a que lleguen profesionales y aficionados de otras áreas, para consolidar una plataforma más diversa.

Entre los proyectos que se han instalado en Stgo Makerspace, pudimos ver el trabajo de Claudia y Chimbalab, un laboratorio de integración entre arte y tecnología; Liebre longboards, hechos a mano con maderas nativas; Andrés Stein, quien está desarrollando una máquina para realizar terapias de rehabilitación para personas con lesiones de médula; y Corazón de Chileno, un equipo de robótica formado por jóvenes de colegios de Santiago.

Su público es muy diverso e, incluso, han creado talleres para niños sobre programación de videojuegos, creación gráfica y de robots. Esta es una iniciativa desarrollada en conjunto entre los miembros, con la idea de ir más allá de la enseñanza de los colegios y dar a los niños algunas herramientas que les permitan cambiar sus paradigmas en relación con las posibilidades de generar e intercambiar conocimiento. En el futuro, esperan llevar esos talleres de manera gratuita, a diferentes colegios de la ciudad.

En su corta trayectoria, Makerspace ya comprobó que en Santiago hay mucha gente interesada en inventar y producir sus propias ideas. También logró instalar un sistema de difusión de conocimiento y estimular la locura, la invención y el emprendimiento. Más adelante, esperan generar nuevas estrategias de aceleración de proyectos. Desde ya, están preparando una para fin de año, la “Fiesta de la invención”, con la versión en Santiago de la “Make Faire”, un concurso en donde nuevos inventores presenten sus ideas para ser producidas, y un “Maker móvil”, algún tipo de vehículo que lleve este proyecto por todo el país.+

Esta nota se publicó en la edición #40 de Revista 90+10.

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