Veronese: Entre la artesanía del cristal de Murano y el diseño francés

Con un legado que inicia en 1931 con el boom de las artes decorativas en París, Veronese supo darle un nuevo giro al oficio de la cristalería, al combinarlo con el diseño francés clásico y contemporáneo. Una charla con Ruben Jochimek -director creativo de la firma-, y uno de sus colaboradores, el diseñador Sam Accoceberry.

Veronese es el resultado de una serie de decisiones acertadas. En sus inicios, tras la primera Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas en 1925, el Sr. Barbier identifica en la sociedad parisina la demanda de diseños modernos de alta gama, y funda la Maison Veronese, para ofrecer piezas de cristal de Murano que mantenían el estilo del diseño francés moderno, gracias a una buena dosis de experimentación.

Para ésto, elige como director creativo al renombrado arquitecto, diseñador y escultor André Arbus, que le suma la necesaria cuota de innovación al oficio de la cristalería. Y muy pronto, las originales piezas de cristal de Veronese decoraron los ambientes más lujosos de mansiones y cruceros del siglo XX.

Para dar continuidad a este “saber hacer” de excelencia, la firma continuó colaborando con profesionales de reconocimiento internacional como Chantal Thomas, Hilton McConnico, Olivier Ganere, Maurizio Galante, Tal Lancman, Dan Yeffet y Sam Accoceberry, para llegar a hoteles, palacios, restaurantes y tiendas comerciales.

HISTORIA, BELLEZA Y SOFISTICACIÓN

Al día de hoy, la clave del éxito de Veronese sigue siendo fusionar con inteligencia la tradición del cristal de Murano con el diseño francés, inspirando a maestros artesanos, diseñadores, arquitectos y usuarios. Es en ese sentido que el equipo creativo -liderado por Ruben Jochimek– está en búsqueda constante de nuevos talentos para aportar innovación a las colecciones anuales de Veronese, y su showroom parisino es la carta de presentación del lenguaje y universo creativo de la Maison, uno que sabe unir arte, diseño y arquitectura.

Blurred life, sharp spaces (Vida borrosa, espacios nítidos) es la puesta en escena que Jochimek dio a conocer en el showroom de Veronese durante última Paris Design Week, que habla del legado perdurable de la firma y su versatilidad para convivir armoniosamente con piezas de mobiliario, arte, música y experiencias culinarias, a través de un enfoque multisensorial. ¿Cómo lo logra? El mismo Ruben Jochimek responde.

+¿De qué manera la nueva escenografía del showroom evoca emociones y pensamientos? ¿Podrías darme algunos ejemplos?
RJ
La nueva escenografía del showroom Veronese aprovecha el poder transformador de la arquitectura creando ambientes inmersivos que estimulan emociones y provocan pensamientos. Por ejemplo, nuestro uso de colores y perspectivas altera dramáticamente la percepción del espacio, resaltando los intrincados detalles de las piezas veronesas, y creando una sensación de asombro e intriga. Además, la disposición estratégica de muebles y obras de arte alrededor de nuestros accesorios de iluminación puede evocar estados de ánimo o narrativas específicas, animando a los visitantes a interactuar con el espacio y las luces que contiene en un nivel más profundo.

+¿Por qué las piezas clásicas de Veronese combinan tan bien con el mobiliario y el arte contemporáneo?
RJ
Es gracias a su diseño estético y artesanal atemporal. Las líneas limpias, las proporciones elegantes y la atención al detalle son características de los diseños Veronese que se integran perfectamente con los interiores modernos, creando yuxtaposiciones armoniosas que celebran tanto el pasado como el presente, y trascienden los límites temporales. Por ejemplo, la lámpara de pared Concorde, diseñada por André Arbus en 1952, encarna esta elegancia y sofisticación atemporales. Gracias a sus líneas limpias, formas geométricas y proporciones refinadas, se convirtió en un ícono del diseño neoclásico francés de mediados de siglo XX, reconocido y venerado por entusiastas del diseño y coleccionistas de todo el mundo.

+¿Cuál es el valor máximo de una pieza Veronese?
RJ
El valor máximo de una pieza veronesa se extiende más allá de su valor monetario, para abarcar su significado cultural, mérito artístico y resonancia emocional. Poseer una pieza Veronese no sólo refleja un gusto exigente en diseño, sino que también sirve como testimonio del legado perdurable de la artesanía italiana. Además, las piezas veronesas tienen el poder de enriquecer nuestra vida diaria al dotar a nuestros espacios de vida de belleza, sofisticación y un sentido de la historia. Ya sea mostrada como punto focal o integrada perfectamente en nuestro entorno, añade un toque de elegancia y refinamiento a cualquier hogar.

LUMINARIA ATKIS: CALIDAD Y PRECISIÓN

Gracias a una sucesión de colaboraciones exitosas con artistas, diseñadores y arquitectos, Veronese ha ganado reputación por aportar una nueva perspectiva al antiguo arte de soplar vidrio. Y uno de sus últimos lanzamientos, la luminaria Aktis diseñada por Sam Accoceberry es una prueba de ello.

La idea del proyecto fue la de captar la esencia de un rayo de luz cristalina: un elemento lineal y modular que permitiera infinitas posibilidades y pudiera adaptarse a distintos espacios arquitectónicos. Como siempre, fusionando códigos del diseño clásico y contemporáneos; en este caso, a través de un efecto de espejo envejecido. Aktis fue presentada durante la Milan Design Week en 2023 en la Fondazione Rodolfo Ferrari, y pudimos entrevistar a su diseñador.

+¿Cómo fue técnicamente el proceso de creación de la lámpara Atkis en colaboración con el equipo de Veronese?
SA
Tenía un prototipo de lámpara en mi taller. Cuando Ruben lo vio, comenzó a imaginar una variedad de posibilidades. Creé un modelo de cartón a otra escala, y luego el equipo de diseño de Veronese se puso a trabajar y se desarrollaron varios prototipos hasta llegar a esta solución final. Fue un proceso largo, pero el resultado está aquí. Es un producto que parece simple en la superficie, pero es complejo técnicamente. La parte metálica integra todos los componentes eléctricos y de iluminación, soportando el cristal espejado colocado encima. Además, permite diversas configuraciones, como suspensiones, apliques, etc. También es un producto radical y puro. Alcanzar un alto nivel de calidad y precisión es fundamental para un producto como éste.

+¿Tuviste que modificar el diseño original para encontrar la mejor manera de producirlo?
SA
No hubo muchas modificaciones de diseño. De hecho, Ruben quería que el resultado fuera idéntico al diseño inicial, que admiraba mucho. Entonces, trabajaron más internamente para abordar diferentes aspectos técnicos y asegurarse de que estuvieran alineados con la intención inicial. En Veronese la calidad es primordial, así como la percepción de la pieza.

+¿Cómo imaginás una familia de luminarias Atkis?
SA
Aktis es una especie de módulo/lámpara. Ya tenemos varias soluciones de desarrollo basadas en ésto, principalmente suspensiones. Existen numerosas posibilidades para ampliar la gama, tanto en tamaño como en dimensiones.+