Las luminarias con conciencia ambiental de Estepa

Diseño, industria, artesanía, impacto social y ambiental. Nos adentramos en el proyecto de luminarias Estepa.

Guillermo Cameron Mac Lean es de Río Gallegos, pero se vino a Buenos Aires para estudiar  arquitectura en la FADU/UBA, y hoy vive en una de esas hermosas casas de estilo inglés de Villa Devoto. 

En 2011 comenzó su proyecto Estepa, vinculado al diseño y fabricación de luminarias: en principio, de cartón corrugado reciclado. Las hay de forma esférica (colgantes y de piso) y de cono (sólo colgantes), y en distintas medidas.

Estas lámparas se inspiran en la estructura de los nidos de los horneros, un ave autóctona de Sudamérica, y se ensamblan a partir de tiras de cartón corrugado que se cortan, se doblan, y se van encolando hasta formar la estructura con una matriz como guía. Se pintan con un barniz al agua para darles resistencia, se les coloca el componente eléctrico, y quedan listas para la venta. A las versiones de piso se les agrega una piecita en acrílico para darles estabilidad.

“Estepa es diseño y compromiso socio-ambiental”, explica la Web del proyecto. Diseño, desde ya, y no sólo por los productos en sí, sino porque todo el proceso productivo fue diseñado; incluso, las máquinas necesarias para cortar y doblar el cartón, las matrices, y hasta para hacer el control de calidad en cuanto a las alturas y el ancho de cada pieza.

Compromiso socio-ambiental porque en primer lugar, la materia prima es cartón reciclado; y en segunda instancia, porque quienes producen a mano cada una de las luminarias de Estepa son mujeres en sus propios hogares, lo que les permite trabajar cerca de sus familias. 

En el taller de Villa Lynch -un enorme espacio que comparte Guillermo con sus socios Jorge López y Ricardo Viglione, especialistas en arquitectura comercial-, se realizan las actividades más industriales del proceso, como el estoqueo del cartón, el corte y doblado, que luego las mujeres reciben en sus casas para darles el toque artesanal y armar las lámparas, que finalmente regresan al taller para completar el proceso, ser almacenadas y comercializadas.

CARTÓN, PERO TAMBIÉN MADERA

Además de la línea en cartón corrugado, está la familia de luminarias Espinel, ruteadas en placa de MDF de 18mm, cuya estructura se despliega a partir del plano, como esos vasos plásticos retráctiles que teníamos de chicos. Todo gracias a un tejido de canutillos de aluminio y tanza que sostiene la caída.

¿Por qué sumar un nuevo material como la madera? “Para hacer crecer el emprendimiento en cuanto a la cantidad de productos, y porque no quiero encasillarme con un material. Hace tiempo que soy socio de Ricardo y Jorge de Treinta; ellos tienen un router y trabajan mucho con placa de madera”, explica Guillermo. 

Espinel fue diseñada con la idea de exportar: luminarias que pudieran transportarse y acopiarse ocupando el mínimo volumen, minimizando el uso de energía, y utilizando la menor cantidad de materia prima necesaria. 

LUMINARIAS, PERO TAMBIÉN OTRAS COSAS

Guillermo Cameron Mac Lean tiene un pequeño taller en su casa, donde con máquinas y herramientas, da vida a muchos otros proyectos, como cuencos en madera torneada, piezas de mobiliario a partir de listones de madera recuperada, juguetes. 

“Son proyectos personales que nacen caprichosamente, y encontrarles un mercado puede ser difícil. Sí puedo decir que me interesa hacer hincapié en lo ambiental, lo social, el triple impacto. Un proyecto de un solo impacto ya es complicado de ejecutar para que sea rentable. Si además querés poner el foco en cómo trabajar los temas ambientales y sociales, aumenta la complejidad. Tenés que encontrar un equilibrio. La iluminación es un campo muy específico y funciona”.

Las luminarias de Estepa fueron expuestas en la feria PuroDiseño, en la feria D&D y DArA, y en el espacio Fábrica de Tecnópolis. Han recibido la Mención a la Innovación del Centro Metropolitano de Diseño y el Sello de Buen Diseño Argentino. Se venden en casas de iluminación, y a través de la tienda virtual de Estepa.+