Por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, una artista argentina firma un póster oficial. Carolina Altavilla, ilustradora, diseñadora y directora de arte radicada en Italia, es la autora del icónico cartel del Winter Paralympic Games Milano Cortina 2026, uno de los símbolos visuales centrales de los Juegos que se celebrarán del 6 al 15 de marzo de 2026 en Milán y Cortina d’Ampezzo.

Desde comienzos del siglo XX, los Comités Organizadores de los Juegos encomendaban pósters oficiales tanto para las Olimpíadas como para las Paralimpíadas. Además de promocionar el evento, estas piezas se convierten en emblemas artísticos que cristalizan la identidad cultural de cada edición. Carolina Altavilla fue seleccionada tras un riguroso proceso de varias fases, convocada por Triennale Milano, en conjunto con el Comité Olímpico Internacional y Milano Cortina 2026.
La artista comparte este honor con nombres legendarios del diseño y el arte (figuras como Otl Aicher, Robert Rauschenberg, Yusaku Kamekura y Andy Warhol), quienes también fueron comisionados en otras ediciones. Pero su caso destaca por ser la primera argentina en lograrlo, y una de las pocas mujeres artistas elegidas para una comisión que históricamente ha sido en su mayoría masculina.
DEL LÁPIZ A LA MEMORIA VISUAL DE LOS JUEGOS
Originaria de Buenos Aires y formada como diseñadora en la Universidad de Buenos Aires (FADU-UBA), Altavilla se mudó a Turín en 2022, integrándose a la escena artística italiana con una propuesta visual fresca y cargada de energía. Su obra para los Paralímpicos despliega una composición dinámica, donde los seis deportes de invierno paralímpicos se convierten en figuras en movimiento, pulsando con formas y colores vibrantes que simbolizan emoción, diversidad y pertenencia.
En el corazón del diseño, la artista representa a los atletas como protagonistas de una narrativa inclusiva, resaltando la fuerza dentro de la diversidad humana, y la conexión entre las personas a través del deporte. Esta visión se erige como un mensaje universal de solidaridad, desafío y comunidad.

El póster forma parte del archivo histórico oficial de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, y también se exhibe desde octubre de 2025 en la Triennale Milano, junto al cartel olímpico complementario de Olimpia Zagnoli, en una muestra curada por Damiano Gullì, que incluye imágenes y antorchas oficiales, marcando el legado cultural de Milano Cortina 2026.
También puede verse en el Olympic Museum de Laussane en Suiza, y en el Palazzo Piacentini en Roma. Y puede adquirirse como parte del brand-merch oficial de los Juegos Olímpicos.
EN CONVERSACIÓN CON CAROLINA ALTAVILLA
La elección de Altavilla abre múltiples conversaciones sobre la participación latinoamericana en la escena global del diseño contemporáneo. Su obra representa a los atletas paralímpicos en el papel, al mismo tiempo que posiciona la mirada argentina dentro de una narrativa visual que será reconocida y recordada por millones alrededor del mundo.

+¿Cuáles fueron los desafíos de abordar un encargo que debe representar valores universales como inclusión, solidaridad y diversidad?
CA Mi objetivo principal fue desplazar las narrativas tradicionales que reducen a los cuerpos a categorías limitantes, proponiendo una representación de la experiencia humana real, y eso fue todo un desafío en sí mismo. Hoy pienso que haber sido fiel a mi propia representación personal, implicó asumir un compromiso con la autenticidad y con una mirada crítica hacia los estereotipos históricamente asociados a la discapacidad. El punto central de mi propuesta sucede en la construcción de personajes: donde la corporalidad, el movimiento y la forma no se abordan desde la falta, sino desde la idea de que todos los cuerpos son válidos. No traté de corregir la diferencia, sino de visualizar el cuerpo como un territorio completo, tal como existe a través de una composición dinámica.

+¿De qué manera tu experiencia viviendo y trabajando en Italia transformó tu enfoque artístico?
CA Cuando elegí mudarme a Italia, lo hice con el objetivo de conectar con ciertos estímulos y continuar expandiéndome. Sabía que mudarme enriquecería mi enfoque creativo de alguna manera: nuevos espacios de producción artística, contextos culturales diversos y la posibilidad de estar cerca de obras que había estudiado durante años, y que ahora puedo visitar con frecuencia. Que la curaduría de Triennale Milano, el Comité Olímpico y Paralímpico Internacional hayan confiado en mi mirada significa para mí que, desde lo proyectual, conecté con los códigos culturales y simbólicos desde adentro, y eso me parece muy importante. Pienso que mantenernos abiertos a distintas realidades y estímulos diversos, nos permite ampliar la mirada y enriquecer la práctica de la profesión.


+¿Qué artistas o referentes visuales te inspiraron para este trabajo?
CA Mis referentes son variados. Podría mencionar a Ernst Ludwig Kirchner, Egon Schiele, Henri Matisse. El diseño social, sin duda, fue un referente fuerte para crear, ya que mi foco fue en las personas y el impacto plural del mensaje. También me siento influenciada por el arte barroco y la escultura contemporánea, desde las formas y estructuras.

+¿Qué significado tiene para vos que esta obra ahora forme parte del archivo histórico oficial de los Juegos Paralímpicos?
CA Es un gran honor para mí que mi obra sea manifiesto de un evento histórico y global tan importante. Soy diseñadora de la FADU-UBA, y recuerdo que durante la formación, analizamos este tipo de piezas de archivo. Que hoy pueda formar parte de él como autora -junto a grandes artistas de la historia- me resulta muy impactante. Estoy recibiendo mensajes de personas que se han sentido interpeladas positivamente por el póster, y es algo muy significativo para mí, por la naturaleza inclusiva de la pieza.
MILANO CORTINA 2026: DEPORTE, ARTE Y LEGADO
Los Juegos Paralímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 se celebrarán del 6 al 15 de marzo de 2026, y este póster será un símbolo visual de la celebración del coraje, la emoción y la diversidad que caracterizan al movimiento paralímpico. Su impacto trasciende el campo de la ilustración, para convertirse en una pieza de patrimonio cultural ligada a una tradición centenaria.+

