Juan Virano y Soledad Velázquez de Almagre Cerámicas

Las piezas originales (y funcionales) de Almagre Cerámicas

Una jarra sin asa; una taza con incrustaciones de joyería. Sole y Juan diseñan y producen piezas originales en cerámica para el hogar, con su propia pasta gres. Una visita al taller de Almagre en Villa Allende, Córdoba.

A 19 Km al noroeste del centro de la capital cordobesa se encuentra Villa Allende, la ciudad que Soledad Velázquez y Juan Virano eligieron para establecer su hogar y el de Almagre Cerámicas, rodeados de un patio con jardín, árboles, plantas y unas cuantas mascotas que nos reciben apenas bajamos del auto. El portón se desliza y se despliega el showroom, donde se ordenan las piezas de bazar, decoración y aire libre que diseñan y producen con su propia pasta gres en el taller -mucho más grande-, unos metros más atrás.

DE ALMA DE BARRO A ALMAGRE

Sole y Juan estudiaron en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD) de la Universidad Nacional de Córdoba: ella es arquitecta y él diseñador industrial. Un poco como hobby y para romper con la rutina, un día Sole decidió inscribirse en las materias de taller de la Escuela Superior de Cerámica «Fernando Arranz».

Cuando se quiso dar cuenta, había terminado la especialización en cerámica artística e industrial, y aunque nunca abandonó del todo la arquitectura, lo convenció a Juan -que viene de la industria metalúrgica- para empezar con un emprendimiento que primero se llamó Alma de Barro y luego Almagre, como el óxido de hierro en estado natural que se usa como pigmento en pintura y en alfarería.

Desde hace unos cinco años que el hobby se transformó en negocio, a la par de la labor docente que ambos llevan adelante: Sole enseña Morfología, Experimentación de Materiales, Diseño de Accesorios y Análisis de Producto en la carreras de Diseño Industrial e Indumentaria en la Universidad Empresarial Siglo 21; Juan da Materiales y Procesos en la Universidad Nacional del Litoral, en Santa Fe, y tesis en la Universidad Nacional de Córdoba. “La docencia es una forma de seguir en contacto con la universidad, de renovarte, de estar actualizado. Te cansa, pero también te obliga a innovar”, admite Sole.

DEL ESPIRALERO A LA STUFA

Almagre comenzó haciendo vajilla hasta que llegó el Espiralero, una pieza original para contener el espiral para mosquitos, compuesta por un cuenco inferior que permite sostener el espiral a través de un soporte metálico, y una tapa en forma de chimenea por donde sale el humo. También puede utilizarse para sahumar con carbones y maderas, sahumerios en barra o bombas activadas. Lo presentaron al Sello de Buen Diseño cordobés, y por supuesto, se lo otorgaron. Luego llegaron una jarra sin asa, una jarrita-tetera con hendidura para colgar el saquito de té, ensaladeras, platos, tazas varias, floreros, portavelas, macetas y un montón de etcéteras.

La Stufa es un producto al que le tienen mucha fe: son tres piezas de cerámica. En el cuenco inferior se ponen hasta tres velitas de parafina, o una sola vela con varios pabilos; en la pieza intermedia se puede colocar alguna esencia si se desea; y finalmente, la campana superior. Para permitir que el calor suba, se deja un espacio entre las partes con unos cilindros de madera y metal que hacen de tope.

En 2022, la línea de cuencos para beber Minions obtuvo el Sello de Diseño argentino. Estas piezas cerámicas de distintas alturas suman corcho para resolver el agarre y evitar el contacto con el calor de la infusión: porque mezclar materiales es una característica bien distintiva de la producción de Almagre Cerámicas. Otro ejemplo es la jarra Alfa de forma cónica, con tapa y asa de madera, y detalles de aluminio torneado.

El Candelabro es un sistema de apariencia simple, pero que tiene su complejidad, ya que está formado por una pieza apilable y encastrable, que puede combinarse con otras piezas de cerámica o de madera (incluso algunas con detalles en aluminio), para ofrecer diferentes configuraciones. El resultado será fruto del ingenio de quien se anime a ensamblar las partes.

Muy interesante también es la línea experimental de tazas con intervenciones de joyería, en donde las asas son en realidad anillos en alpaca con incrustaciones de piedritas del Sur. Si bien podrían producirse en serie, por ahora se conservan como piezas únicas.

ANSIOSOS, ABSTENERSE

Sobre la mesa del taller hay unos bocetos a lápiz que indican que la magia empieza por ahí, ¿pero cómo sigue? Enseguida interviene Sole: “¿Querés que te bajemos las piezas de allá arriba para mostrarte el proceso de trabajo? Esta es una pieza madre de la jarra Sofía (de forma cónica, sin asa y esmaltada hasta un centímetro antes de la base, la que queda en crudo). Es un prototipo en impresión 3D y está hecho con torno en polipropileno; después Juan le agrega algunas piezas en madera y lo masilla. Son las primeras piezas. Pero según el material que se use luego (loza o gres), se genera una contracción, por eso se hace entre un 8 y 10% más grande del tamaño que se espera tenga la pieza final. Con esto vamos al matricero para que haga el molde de yeso, el que solemos estimar que servirá para unas 50 coladas. Al molde hay que dejarlo secar naturalmente unos 10 ó 15 días para que salga todo el salitre, y recién ahí se empieza a usar”.

Me muestra una jarra de loza (mucho más grande) y otra más pequeña en gres, que es la pasta que usan ahora. “Al ser materiales distintos, contraen distinto. La calidad, la terminación y la resistencia son las propiedades por las cuales nos decidimos por el gres, el que preparamos en el taller”, me explica. “Y por ahora usamos esmaltes para alta temperatura que se compran, con los que se pueden hacer más o menos juegos, transparencias. Pero uno de los objetivos de este año es generar nuestros propios esmaltes”.

¿Cuánto tiempo lleva producir una pieza que no está en stock? “Calculá como máximo un mes para la entrega. Y si hay que diseñarla, como el caso de unos portavelas para velas finitas que hicimos para una marca, todo el proceso hasta tener lista la producción puede llevar unos dos meses y medio”. Además de diseñar y producir para Almagre, el taller también ofrece estos mismos servicios para otros emprendimientos.

EN CASA DE HERRERO…

Atender a la funcionalidad y resistencia de las piezas en su uso diario es primordial para Almagre. ¿La vajilla de su casa es de ustedes? “¡Sí! Tenemos todo de Almagre, pero cascado, doblado, partido, lo que no hace juego (risas). Me gustaría tener todos los platos iguales, pero tengo uno de cada color…”, se lamenta Sole. Y hablando de platos, me acercan unos platos playos apilables que vienen con hendiduras a los lados para facilitar el agarre. Hay blanco, verde seco y negro, pero aún están trabajando en otras paletas de colores.

+¿Cómo es llevar adelante hoy un emprendimiento familiar en Villa Allende?

Sole Creemos en las microempresas. Estamos convencidos de que ése es el espacio en donde hay lugar para meterse. Puede empezar familiarmente, puede ser un grupo de amigos; puede ser individual, con uno o dos empleados. Por supuesto están la inflación, la falta de materiales… Pero más allá de estos baches que son difíciles, es posible sostener una familia.

Juan Después están todos los que tenemos alrededor, los proveedores, y se arma una cadena linda de trabajo. Muchos estudiantes que se reciben buscan las grandes empresas, pero el camino puede estar también en el pequeño emprendimiento. Como emprendedor, se puede sacar una pieza que sea distinta: nosotros empezamos con el Espiralero, un producto pequeño que nos abrió las puertas para otras cosas. Es entender qué te identifica, cuál es tu diferencial. Definir nuestra propia pasta nos llevó un año de investigación, de mucha prueba y error. ¡Si supieras lo que nos costó! Pero estamos muy contentos… +

💥Esta es la 1º entrega del #90mas10Tour que realizamos en Córdoba como parte del Programa Impulsar MICA del Ministerio de Cultura de la Nación, con el objetivo de expandir nuestro proyecto de comunicación de diseño, y ampliar la comunidad creativa.