DAE: el futuro del diseño argentino se escribe con innovación y sustentabilidad

La tercera edición de DAE – Creative Bootcamp, el programa impulsado por Fundación Bunge y Born y British Council celebró en Buenos Aires a una nueva generación de emprendimientos que combinan creatividad, impacto social y visión internacional.

El diseño argentino volvió a ser protagonista. El cierre 2025 del DAE – Creative Bootcamp transformó Artlab en un escenario vibrante donde se reunieron talento creativo, innovación y sustentabilidad. Tras seis meses de formación intensiva, mentorías y networking, 15 emprendimientos de distintas provincias mostraron cómo el diseño puede ser motor de cambio cultural, económico y social.

La propuesta, que desde 2023 une a la Fundación Bunge y Born y el British Council, se consolidó como un puente entre la creatividad local y la escena global. “El diseño es un catalizador para una economía del futuro”, destacó Iván Petrella, Director de Cultura y Ciencia de la Fundación Bunge y Born, mientras que Valeria Zamparolo, Directora de Artes del British Council para América, subrayó la importancia de la colaboración entre Argentina y Reino Unido para construir modelos de crecimiento sostenibles.

El programa, distinguido este año con el Premio Argentina Economía Circular 2025 en la categoría “Impacto Social Circular”, refuerza su lugar como referencia en innovación aplicada al diseño.

PROYECTOS SELECCIONADOS: DISEÑO, IDENTIDAD Y TRIPLE IMPACTO

Los cuatro emprendimientos que recibieron fondos de capital semilla fueron elegidos por un jurado de referentes en innovación, economía y creatividad. Cada uno representa distintas aristas del diseño argentino contemporáneo:

Aldi Vega (Buenos Aires). Moda urbana creada a partir de suprareciclaje textil. La marca trabaja con descartes industriales y excedentes de fábricas para transformarlos en indumentaria única, dirigida tanto a artistas emergentes como a grandes marcas. Su propuesta trasciende la moda como producto y se integra a la cultura urbana con talleres, colaboraciones y proyectos educativos que democratizan el acceso al diseño.

Bio Eleven (Mendoza). Desde el corazón de Cuyo, este emprendimiento desarrolla biomateriales textiles a partir de residuos agrícolas de la industria vitivinícola y hortícola (orujo de uva, piel de tomate, chala de ajo). El resultado son biotextiles compostables que abren nuevas posibilidades para la moda, el packaging y la gastronomía. Su modelo une ciencia, diseño y economía circular, con respaldo de instituciones como INTI, CONICET y UNCuyo.

Marote – Diseño Responsable (Buenos Aires – Saladillo). Especialistas en el uso de plástico reciclado a gran escala, transforman bolsones industriales y plásticos post-consumo en productos de mobiliario urbano, equipamiento y objetos funcionales. Su propuesta busca soluciones sustentables para el sector público y privado, articulando innovación, compromiso social y transparencia en cada etapa del proceso.

Uzal (Ciudad de Buenos Aires). La diseñadora Sabrina Rodríguez Uzal sorprendió con el proyecto “textil plantable”, prendas en fieltro que incorporan semillas en su interior. Durante su vida útil, las semillas permanecen latentes; una vez descartada la prenda, pueden germinar y dar lugar a una nueva vida vegetal. Con este gesto poético y sustentable, la marca replantea el vínculo entre moda y naturaleza, integrando diseño, arte y conciencia ambiental.

TALENTO CREATIVO CON SELLO FEDERAL

Más allá de los proyectos premiados, la edición 2025 reunió propuestas que reflejan la diversidad geográfica, cultural y disciplinaria del diseño argentino:

Almagre (Córdoba): cerámica contemporánea que combina procesos artesanales e industriales, aplicada a gastronomía y decoración. Hache Objetos (CABA): mobiliario e iluminación en aluminio que fomenta la inclusión de mujeres en la industria metalúrgica.

Franca (Chubut): indumentaria con lana local en alianza con cooperativas y artesanas de la Patagonia. Bottery (Mar del Plata): botellas de arcilla como alternativa sostenible a los envases plásticos.

Kamarán (Santa Fe): un kayak inflable y plegable que cabe en una mochila, pensado para democratizar el acceso a los deportes náuticos. Lindor (CABA): moda circular creada a partir de frazadas en desuso, en prendas sin género y reversibles.

Los Aparatos (Tucumán): sintetizadores analógicos y digitales fabricados con impresión 3D, liberados bajo licencias abiertas. Porcelana Panambí (CABA): pioneros en la impresión 3D de porcelana para vajilla gastronómica y piezas experimentales.

Don Arnolfo (Tucumán): indumentaria hecha con materiales técnicos recuperados, como parapentes y paracaídas. Biotico (Buenos Aires): accesorios y moda mediante suprareciclaje artesanal de sachets y envases, con inclusión de personas con discapacidad. Tinga (Misiones): diseño industrial con enfoque regional, desarrollando productos en articulación con productores locales.

DISEÑO COMO ESTILO DE VIDA

El DAE – Creative Bootcamp es más que un programa de formación: es una plataforma cultural que impulsa a diseñadores y creativos a pensar en grande, conectar con comunidades y transformar ideas en experiencias significativas. En tiempos donde el consumo consciente y la búsqueda de impacto positivo marcan tendencia, el diseño argentino aparece como un laboratorio vivo que genera soluciones bellas, funcionales y responsables.

Con el respaldo de aliados estratégicos como FutureBrand, Artlab, Fundación ICBC, Globant, Fundación FLOR y STEAMhouse (Reino Unido), la iniciativa refuerza la noción de que el diseño es mucho más que estética: es innovación aplicada a la vida cotidiana, es identidad proyectada al mundo y es también una manera de construir futuro.

El 2025 confirma que la creatividad argentina no tiene fronteras y que el diseño, cuando se vive como estilo de vida, puede ser motor de transformación real.+