En la Paris Fashion Week, PUMA elige contar su historia desde la experiencia: una puesta inmersiva donde la Suede se revela como símbolo transversal entre deporte, música, diseño y cultura urbana.
PUMA decidió correrse del formato tradicional de desfile para proponer otra forma de diálogo con la moda: una narrativa espacial. Durante la Semana de la Moda de París, la marca presentó del 22 al 24 de enero en 7 Rue Froissart la Suede House, una experiencia inmersiva que convierte a su silueta más emblemática en eje curatorial, cultural y emocional.




Más que mostrar un producto, la propuesta invita a recorrer una historia viva. La Suede aparece como punto de cruce entre disciplinas: del deporte al diseño, del básquet a la música, del archivo al presente creativo. Cada ambiente del espacio funciona como un capítulo, donde el diseño escenográfico, los recursos multimedia y la selección de piezas construyen un relato que se despliega en capas.




Suede House trabaja desde la lógica de la cultura contemporánea: fragmentaria, sensorial, participativa. Las salas dedicadas al basket, el skate y la cultura urbana evocan estéticas y traducen actitudes, gestos y formas de habitar la ciudad. En ese sentido, la Suede se presenta como una forma reconocible que supo adaptarse a múltiples contextos, sin perder su carácter.




Un punto clave del recorrido es la exhibición de modelos de archivo, donde se evidencia cómo una misma silueta fue mutando a lo largo del tiempo, acompañando transformaciones sociales, estéticas y tecnológicas. Desde su aparición en los Juegos Olímpicos de México en 1968, hasta su apropiación por la escena hip hop y el street británico, la Suede construyó una identidad que excede ampliamente al diseño de calzado.




La propuesta se amplifica, además, con la participación de creativos y marcas colaboradoras como Samutaro, Welcome y 114 Index, que reinterpretan la zapatilla desde lenguajes contemporáneos, sumando nuevas lecturas visuales y conceptuales. Incluso fuera del espacio expositivo, cafés parisinos seleccionados prolongan la experiencia en la ciudad, borrando las fronteras entre evento, producto y vida cotidiana.+




