En el corazón del Parque Natural de la Serra da Estrela, surgió la necesidad de dar nueva vida a dos edificios preexistentes, remodelándolos para acoger el TerraSense Mountain Charm Retreat, una experiencia de turismo rural y hotelería.
Para los propietarios del hotel, el proyecto, concebido como una vocación, buscaba fusionar la búsqueda de una calidad espacial excepcional con la belleza natural e intacta del entorno: un lugar marcado por el silencio, la soledad y las estrictas regulaciones propias de una zona de máxima protección ambiental.




Así nació la idea central: una reinterpretación contemporánea de la tradicional casa de montaña. Preservando la esencia de las estructuras originales, reconstruidas en esquisto —la piedra emblemática de la región—, el diseño introduce un nuevo lenguaje arquitectónico. Con sobriedad y precisión, utiliza la menor cantidad de materiales posible, articulando un gesto único y deliberado que marca claramente el momento de esta nueva intervención, a la vez que honra las capas de historia incrustadas en el lugar.




En el interior, los espacios aún conservan ecos de las antiguas casas, pero se transforman, redefinidos por nuevas relaciones, transiciones inesperadas y una refinada coreografía espacial. Cada habitación, ya sea en la casa principal o en la villa independiente, se concibe como un mundo único, que ofrece una forma íntima de habitar el paisaje.


Paradójicamente, los desafíos que planteaba el emplazamiento y su estatus de protección se convirtieron en los mayores aliados del proyecto. Los volúmenes resultantes, arraigados en la tradición mediante el uso de esquisto, adquieren un aire contemporáneo gracias a audaces voladizos de hormigón visto. Estos gestos abren la arquitectura a las montañas circundantes, enmarcando las vistas, invitando a la entrada de luz, aromas y sonidos, y permitiendo que los interiores se sumerjan por completo en el ritmo natural de este lugar extraordinario.

Un espacio no sólo para alojarse, sino un refugio hotelero para la contemplación serena y el disfrute profundo y pausado.
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