PUMA presenta una nueva edición de su silueta más emblemática: la Suede. Esta vez, en colaboración con la histórica curtiembre británica Charles F. Stead, propone una relectura que combina archivo, artesanía y cultura contemporánea.
Fundada en 1825, Charles F. Stead es reconocida globalmente por su expertise en curtido, y su participación en este lanzamiento posiciona a la gamuza como protagonista absoluta del diseño. Es así que la nueva PUMA Suede recupera una de las características que definieron su identidad: la capellada de gamuza. Pero en esta edición, el material adquiere una dimensión superior. La textura, el acabado y la profundidad del color evidencian un trabajo minucioso que trasciende lo estético, para convertirse en discurso.

Cada par incorpora, además, un hangtag confeccionado con la misma gamuza utilizada en la zapatilla, un gesto que refuerza la idea de coherencia material, y pone en primer plano el origen del producto. Un guiño al universo del lujo accesible, donde la trazabilidad y la calidad son parte del valor percibido.

ENTRE EL ARCHIVO Y LA CULTURA URBANA
Hablar de la Suede es hablar de historia. Desde su debut en 1968 (cuando el atleta Tommie Smith la elevó en el podio olímpico) hasta su adopción por figuras como Walt Frazier (quien la inmortalizó en las canchas de la NBA), el modelo ha atravesado múltiples contextos culturales.

La versión Orange Glo de este lanzamiento remite directamente a ese legado, evocando el color de los New York Knicks, y consolidando el vínculo entre deporte, estilo y cultura pop. A lo largo de las décadas, la Suede también fue adoptada por las escenas del hip-hop, el skate y el streetwear neoyorquino, consolidándose como un objeto transversal.

El lanzamiento se inscribe en una estrategia más amplia por parte de PUMA, que comenzó el año con Suede House, una instalación inmersiva presentada durante la Paris Fashion Week. Allí, la marca exploró el pasado, presente y futuro del modelo, a través de una experiencia que combinó narrativa espacial, producto y archivo. Ese tipo de activaciones refuerzan una tendencia clave en el diseño contemporáneo: la expansión del producto hacia territorios experienciales. La zapatilla es más que un objeto; es un punto de entrada a un universo conceptual más amplio.
La colección se presenta en tres variantes cromáticas: Honey Butter, PUMA Black y Orange Glo que, si bien responden a lógicas distintas, comparten una misma intención: destacar la pureza del diseño original. Esta reinterpretación de la Suede demuestra cómo el pasado puede funcionar como plataforma para la innovación. Con esta colaboración, PUMA plantea una pregunta vigente para el diseño contemporáneo: ¿puede la tradición ser, en sí misma, una forma de vanguardia?+




