Para su colección Primavera-Verano 2027, la marca argentina explora los contrastes: cuero y seda, estructura y fluidez, tonos pastel y rojo Ferrari. Una conversación exclusiva con LA RANDO sobre materiales, sensualidad e identidad.
¿Qué significa ser femenina hoy? Para LA RANDO, la respuesta no cabe en una sola silueta, un color ni una manera de vestir. La nueva colección Primavera-Verano 2027 parte de pensar una femineidad más libre, contemporánea y personal, donde la sensualidad puede aparecer tanto en una espalda descubierta como en una sastrería de líneas precisas.



La propuesta mantiene algunos de los códigos que construyeron la identidad de la marca (la moldería de precisión, la síntesis y la búsqueda de materiales de alta calidad), pero los lleva hacia un territorio más liviano y fresco. Hay transparencias, piel expuesta, piezas second skin y prendas que acompañan el movimiento del cuerpo. Y, sobre todo, hay contrastes.
“Nos interesaba alejarnos de una idea única de femineidad y pensarla desde un lugar mucho más libre y contemporáneo”, cuentan desde LA RANDO en una conversación exclusiva con 90+10. “La mujer que imaginamos no necesita responder a un código determinado para sentirse femenina ni sensual”.
EL CONTRASTE COMO LENGUAJE
La colección busca hacer convivir los opuestos. La sastrería precisa aparece junto a prendas etéreas; una silueta estructurada comparte espacio con otra que se mueve alrededor del cuerpo; los tonos pastel encuentran su contrapunto en un rojo Ferrari intenso. “Las personas no somos lineales y nos parecía natural que la colección tampoco lo fuera”, explican.



Esa tensión atraviesa también la manera de entender la sensualidad. Para LA RANDO, no necesariamente se trata de mostrar más, sino de sugerir: una espalda que aparece, una transparencia, el movimiento de una seda o una prenda que deja algo sin revelar. Hay, en esa mirada, una idea de sensualidad menos obvia y más vinculada al gesto de quien lleva la ropa. Una mujer que puede sentirse igualmente poderosa dentro de una pieza de sastrería rigurosa o de una prenda delicada y transparente.
CUANDO EL CUERO CAMBIA DE LENGUAJE
Desde sus comienzos, el cuero ocupa un lugar central en el universo de LA RANDO. La marca nació precisamente a partir de una investigación sobre las posibilidades de este material, y lo convirtió en uno de sus principales signos de identidad, particularmente a través del cuero wet de oveja italiana. Para SS27 ese vínculo se mantiene, pero cambia la mirada.



El cuero aparece en verde matcha, amarillo pastel y rojo Ferrari, junto a los tonos más clásicos de la marca. También vuelve a ganar protagonismo la gamuza. “El material sigue siendo el mismo, con toda su calidad y su presencia, pero el color transforma por completo la percepción que tenemos de él: puede volverse fresco, inesperado, casi lúdico”, cuentan.
La operación es interesante porque no se trata simplemente de sumar color a una materia conocida. El color modifica su carácter y amplía sus posibilidades: el cuero deja de asociarse necesariamente con el invierno, el negro o las prendas rígidas y adquiere movimiento, liviandad y otra relación con el cuerpo. En ese sentido, la investigación material sigue siendo una de las herramientas de diseño más importantes de LA RANDO.
UNA COLECCIÓN CONSTRUIDA DESDE LOS MATERIALES
La selección de textiles acompaña esa búsqueda. El lino 100%, las sedas, la organza, el poplín, los encajes y la gamuza se combinan con el cuero para construir diferentes pesos, texturas, transparencias y movimientos. “Para nosotros, el material nunca es una decisión posterior al diseño: muchas veces es el que empieza a construir la prenda”, explican.



El lino aporta naturalidad; las sedas, fluidez y sensualidad; la organza permite trabajar con aquello que aparece y desaparece; el poplín introduce estructura y los encajes suman una dimensión más íntima. La gamuza, por su parte, aporta profundidad y una dimensión táctil.
El resultado es una colección que busca sofisticación sin rigidez. Una elegancia más relajada, donde la ropa no parece estar pensada para imponer una determinada actitud sino para acompañarla.
DE LA BAUHAUS A UNA IDENTIDAD EN MOVIMIENTO
LA RANDO nació en 2021, después de un año de investigación iniciado por su fundadora, Gala Elman, arquitecta de formación y vinculada durante 15 años al universo del diseño y la fabricación de muebles. En plena pandemia, ese tiempo de pausa se convirtió en una oportunidad para profundizar en una inquietud que ya estaba presente: explorar el cuero y sus posibilidades dentro de la indumentaria.

Desde el comienzo, la marca encontró referencias en la Bauhaus, con una mirada puesta en la moldería precisa, el diseño minimalista y la calidad de los materiales. Ese ADN permanece, pero no como una fórmula congelada.
“La calidad de los materiales, la precisión de la moldería, la importancia de la confección, la síntesis y la búsqueda de piezas que puedan permanecer en el guardarropa son parte del origen de LA RANDO y continúan siendo nuestra base”, explican. Lo que cambió es el margen de libertad.

Con el paso de los años aparecieron más color, transparencia, sensualidad, nuevas proporciones y otras materialidades. Para la marca, esa evolución no implica abandonar su identidad sino todo lo contrario: es la consecuencia de haber construido una base suficientemente sólida como para poder correr riesgos. “Una marca madura cuando puede evolucionar sin dejar de reconocerse”, resumen.

UNA IDENTIDAD QUE SE CONSTRUYE EN EQUIPO
El crecimiento de LA RANDO también modificó la manera de trabajar. Después del primer showroom en el Palacio Alcorta y la apertura de su local a la calle en Recoleta, llegó en 2025 el desembarco en Patio Bullrich. Al mismo tiempo, la segunda generación de la familia comenzó a incorporarse a distintas áreas de la marca.
El diseño continúa bajo la guía de Elman, pero hoy convive con nuevas miradas y colaboraciones con directoras y referentes creativos del mundo de la moda. La incorporación de esas voces no busca reemplazar el lenguaje original, sino ponerlo en conversación con otras sensibilidades.
“Mi formación viene de la arquitectura, del diseño, del arte, de la Bauhaus y de una relación muy particular con los materiales. Las nuevas generaciones llegan con otro universo visual y cultural”, cuentan. “Cuando esas miradas se encuentran y son capaces de cuestionarse mutuamente, aparece algo que probablemente ninguna podría haber construido sola”. Es una definición que también podría aplicarse a la propia colección SS27: una marca que conserva sus materiales, su precisión y sus códigos, pero se permite mirarlos de otra manera.
EL CUERO ROJO COMO MANIFIESTO
Si hubiera que elegir una sola pieza, material o gesto para resumir el momento actual de LA RANDO, la respuesta aparece casi naturalmente: el cuero rojo Ferrari. Es un material ligado al origen de la marca, pero llevado a un territorio inesperado. Conserva la permanencia, el oficio y la materialidad del cuero, mientras que el rojo introduce deseo, energía e irreverencia.



Una síntesis bastante precisa de lo que propone esta colección: mirar hacia adelante sin borrar lo construido. “Respetar profundamente de dónde venimos sin sentirnos obligados a repetirlo”, dicen desde LA RANDO. Y quizás ahí esté la verdadera idea detrás de esta nueva colección: permanecer no significa quedarse quieto.+

