Conocé la historia de esta argentina que convirtió su mirada creativa en una carrera internacional, cruzando fronteras entre el arte, la moda y el emprendedurismo.
Texto: Jorgelina Peciña
¿Qué sucede cuando una diseñadora decide expandir los límites de su profesión? En el caso de Anabella Bergero, la respuesta es una trayectoria que conecta arte contemporáneo, moda, innovación cultural, educación y emprendimiento creativo, con proyectos que han convocado a miles de personas, acompañado a cientos de profesionales y trascendido fronteras.

Artista, diseñadora, educadora y emprendedora creativa argentina, Bergero lleva más de una década construyendo un recorrido propio dentro de las industrias creativas. Egresada de la Universidad de Palermo y del Fashion Institute of Technology (FIT), y con experiencias académicas en Central Saint Martins y la Royal Danish Academy of Fine Arts, comenzó su carrera en la moda y fue ampliando progresivamente su universo hacia el arte contemporáneo, la investigación cultural, la tecnología y la educación.
Su carrera tomó impulso en 2015, cuando obtuvo el premio Fashion Edition Buenos Aires y presentó su primera colección en pasarela en Faena Buenos Aires. Años más tarde, su historia regresaría a ese mismo universo desde una perspectiva completamente diferente.
MIAMI, LA CIUDAD QUE LO CAMBIARÍA TODO
En 2023, presentó Heart of Community, una instalación artística inmersiva en Faena Art Miami que integró arte textil, fotografía, moda y participación comunitaria. La exposición recibió a miles de visitantes y le valió el Hispanic Heritage Award en las Artes, otorgado por la Ciudad de Miami Beach.
El proyecto fue mucho más que una exposición. Bergero diseñó y realizó la curaduría de un programa de activaciones públicas, que incluyó talleres, conversatorios, podcasts y experiencias artísticas, con colaboraciones con el Pérez Art Museum Miami (PAMM), el World Happiness Foundation y otras organizaciones culturales y comunitarias.
Tres años después de aquella llegada a Miami, su recorrido tomó una nueva dimensión.


+En 2023, te entrevistamos a partir de tu llegada a Miami y de Heart of Community. ¿Qué pasó desde entonces? ¿Cómo cambió tu carrera y, sobre todo, tu manera de pensar y producir como artista y profesional creativa?
AB Lo que cambió fue mi manera de entender el recorrido. Hoy, puedo conectar mejor lo que fui aprendiendo y eso me da más claridad y recursos para imaginar y construir lo que viene. Me encanta generar un hilo de obra que conversa consigo misma, como una historia sin fin, donde las preguntas de un proyecto abren el siguiente. Después de Heart of Community, ese universo se expandió hacia colaboraciones con Walmart y Mastercard, nuevas oportunidades de exhibición y un proceso de escritura, todavía inédito, que me permitió reflexionar sobre más de una década de trabajo.
UN LENGUAJE ARTÍSTICO PROPIO
El lenguaje artístico de Bergero integra arte textil, fotografía, moda y experiencias participativas. Su obra fue presentada en espacios de referencia de Estados Unidos y América Latina, entre ellos Faena Art Project Room, el Art and Design Gallery del FIT, el CFDA Fashion Future Graduate Digital Showcase, Mercedes-Benz Fashion Week México, Buenos Aires Fashion Week y el Buenos Aires International Fashion Film Festival.



Su evolución, sin embargo, nunca estuvo limitada a una única disciplina. De la moda pasó al arte, del arte, a la tecnología y de la creación, a la educación y el acompañamiento estratégico de otros profesionales y marcas.
+Tu carrera atraviesa la moda, el arte, la tecnología, la educación y el emprendimiento. Hoy, ¿cómo definís tu práctica? ¿Sentís que encontraste una disciplina propia o que, justamente, tu lugar está en conectar diferentes mundos?
AB ¡Para mí, el lenguaje universal es la creatividad! Me encanta la perspectiva de conectar mundos. Hay algo autobiográfico en esto: vivir en tantos lugares me llevó a valorar la diversidad y a encontrar conexiones entre disciplinas e industrias. Mi práctica tiene su raíz en el arte y la moda, y desde ahí se expande hacia distintos formatos, colaboraciones y maneras de generar comunidad. Como emprendedora, y desde mi experiencia en universidades y en la startup MUSA Exhibitions, reconocí una brecha muy grande entre la educación creativa y la formación en emprendimiento, especialmente, en cómo convertir el trabajo creativo en proyectos sostenibles. ¡Y mirá que los creativos tenemos mucha madera emprendedora! Me apasiona conectar esas experiencias: desarrollar mi propio universo artístico y contribuir a que otros puedan hacer crecer el suyo.

Esa mirada interdisciplinaria también se trasladó al mundo de los negocios creativos. Bergero asesoró y mentoreó a más de 100 marcas de moda de América Latina y Estados Unidos, y desarrolló proyectos para organizaciones y compañías como Walmart, Mastercard y Mimaki, incluyendo procesos de acompañamiento estratégico a marcas participantes de New York Fashion Week.
A través de Inquire Studio, acompañó a diseñadores seleccionados por la Cámara de Comercio de Bogotá en el marco de Bogotá Fashion Week y fue invitada a apoyar a las startups finalistas de moda con impacto social en el Latin American Fashion Summit.

Su experiencia también la llevó al ecosistema tecnológico. Entre 2021 y 2022, fue Chief Operating Officer de MUSA Exhibitions, una startup art-tech seleccionada por el programa Techstars × JP Morgan Female Founders Catalyst. Desde ese rol, lideró la expansión de la compañía de California a Miami y contribuyó al crecimiento de una red de más de 500 artistas en Estados Unidos.
+A lo largo de estos años, pasaste de crear tus propias obras a también acompañar, asesorar y formar a otros creativos. ¿Qué aprendiste trabajando con más de 100 marcas y profesionales que terminó transformando tu propia manera de emprender y crear?
AB Trabajar uno a uno con otros creadores me enseñó a escuchar antes de proponer y a entender que lo que funcionó para mí no necesariamente es lo que necesita otra persona. Hay metodologías que nos orientan, pero emprender también implica trazar un camino propio y generar valor a partir de lo que cada uno trae. ¡También es un arte! Asimismo, entiendo las dificultades de emprender, y reconocerlas en los demás me vuelve más sensible y humilde. Me encanta ayudar a que cada persona desarrolle su propuesta sin perder aquello que la hace propia, y ver cómo se genera comunidad en ese intercambio.

CREAR, ENSEÑAR Y ABRIR CAMINOS
Actualmente, Bergero combina sus proyectos artísticos y de consultoría con su labor como profesora de Emprendimiento Creativo en Ringling College of Art and Design, donde desarrolla iniciativas interdisciplinarias que vinculan arte, diseño y emprendimiento. También coordina el ciclo de charlas Creatives Minding Their Business, en el que invita a fundadores de proyectos creativos a compartir sus experiencias.
En paralelo, colabora con Jenny Larios Berlin, Senior Lecturer del MIT y Entrepreneur in Residence del Martin Trust Center for MIT Entrepreneurship, en el desarrollo de metodologías y herramientas educativas para que artistas y profesionales creativos puedan diseñar, lanzar y hacer crecer sus propios emprendimientos. Su trabajo como mentora y conferencista también la llevó a instituciones como Istituto Marangoni Miami, CENTRO, Columbus College of Art & Design, Mimaki USA, Soho House, Fashion Institute of Technology y Universidad de Palermo.

+Hoy, también estás formando a la próxima generación de creativos. ¿Qué creés que todavía no se les enseña a los artistas y diseñadores sobre cómo convertir su creatividad en una carrera sostenible?
AB La formación artística puede fortalecerse al integrar herramientas que ayuden a conectar la creación con su desarrollo profesional: reconocer a quién puede interesarle una propuesta, comunicar su valor, definir precios y explorar modelos de producción, distribución e ingresos. Además, el emprendimiento puede formar parte del proceso creativo y ayudar a sostenerlo. Comprender cómo funciona una actividad económica permite tomar decisiones con mayor autonomía, cuidar la integridad de una propuesta y construir las condiciones para darle continuidad. La Bauhaus ofrece una referencia para pensar ese diálogo entre formación artística, diseño, producción e industria. Acercar esos mundos permite imaginar más caminos para que las ideas encuentren un lugar en la sociedad y quienes las crean puedan vivir de su trabajo.
A lo largo de su carrera, Bergero recibió reconocimientos que reflejan la amplitud de su trabajo, entre ellos el Hispanic Heritage Award en las Artes de la Ciudad de Miami Beach, el Emerging Designer of the Year de Harper’s Bazaar Argentina, el SUNY Performing Arts Prize for Creation and Curation, su selección para el CFDA Fashion Future Graduate Showcase y el programa Techstars × J.P. Morgan Female Founders Catalyst, además de su inclusión entre los 35 Referentes Sub 35 de La Nación.

Pero quizás la evolución más significativa no pueda medirse solamente en premios o proyectos. Después de más de una década construyendo una carrera entre Buenos Aires y Estados Unidos, Bergero transformó aquella necesidad inicial de abrirse camino en otro mercado en una plataforma profesional desde la cual crear, enseñar, conectar y generar oportunidades para otros.
EL PRÓXIMO CAPÍTULO
+En 2023, hablabas de estar conquistando Miami. Hoy ya construiste allí una trayectoria, una red profesional y una identidad propia. Si aquella Anabella estaba abriendo una puerta, ¿qué está construyendo la Anabella de 2026 y hacia dónde quiere llevar este próximo capítulo?
AB Estoy explorando nuevos procesos creativos que me permiten integrar lo que fui construyendo y darle nuevas formas. La escritura de un libro que todavía permanece inédito fue fundamental en ese sentido. No sé aún si lo voy a publicar, pero ha sido el proceso creativo más profundo que hice: me permitió encontrar conexiones entre mis experiencias, mis preguntas y mi obra. Desde ese lugar, también aparecen las ganas de volver a hacer moda, llevando mi universo visual a prendas, objetos y colaboraciones que las personas puedan incorporar a su vida. La Virgencita, el pañuelo de seda que estoy lanzando, es un primer paso. Me gusta ir de la moda al arte y del arte a la moda, explorar ese diálogo entre libertad creativa y viabilidad comercial, y decidir qué forma puede tomar cada idea. En mi trabajo con otros creativos, quiero profundizar la colaboración con Jenny Larios Berlin, de MIT, y seguir desarrollando herramientas que conecten la formación creativa con las posibilidades de emprender. El próximo capítulo reúne esas dos búsquedas: darle profundidad y proyección a mi propio mundo creativo y contribuir a que otros también puedan desarrollar el suyo.

La historia de Anabella Bergero es, en definitiva, la de una profesional que se animó a cruzar disciplinas y fronteras para construir una carrera en la que conviven sensibilidad artística, visión estratégica y compromiso con el desarrollo de las industrias creativas. Una trayectoria que demuestra que la creatividad no solo puede dar forma a una obra: también puede abrir caminos, conectar comunidades y crear nuevas oportunidades.
Y quizás esa sea la verdadera evolución de Bergero: haber dejado de pensar su carrera como una sucesión de disciplinas para convertirla en un universo propio, donde arte, negocio, educación y comunidad forman parte de una misma mirada.+

