Diseñado por Alessandro Stabile para Magis, Hopy convierte cuatro piezas de hormigón de colores en un pequeño tótem doméstico que puede adoptar hasta 48 configuraciones diferentes.
¿Qué pasa cuando un objeto cotidiano deja de tener una única forma posible? Esa es la pregunta que parece plantear Hopy, el nuevo candelabro diseñado por Alessandro Stabile para Magis. Compuesto por cuatro elementos de hormigón coloreado, diferentes entre sí en forma y tamaño, el objeto puede desarmarse, combinarse y volver a armarse para crear hasta 48 composiciones.
La vela ocupa el centro de la propuesta, pero no funciona solamente como fuente de luz. Al atravesar la abertura central, adquiere un papel estructural: mantiene alineadas las cuatro piezas y convierte el conjunto en una suerte de pequeño tótem.


El resultado cambia según cómo se apilen los elementos. No existe una configuración definitiva ni una única manera correcta de usarlo. Las distintas formas y colores permiten experimentar con los volúmenes, probar nuevas combinaciones y encontrar cada vez un equilibrio diferente. En ese juego entre estructura, color y participación del usuario aparece uno de los aspectos más interesantes de Hopy: el objeto no termina de definirse en el momento en que sale de fábrica. Su identidad también se construye en el uso.

DISEÑO PARA JUGAR
La propuesta recupera una dimensión lúdica del diseño de objetos: la posibilidad de intervenir sobre aquello que tenemos delante y modificarlo sin necesidad de agregar piezas ni recurrir a mecanismos complejos.
Cada elemento de Hopy tiene una geometría propia y, al apilarse, genera relaciones distintas entre formas y colores. Así, el candelabro puede adquirir una presencia más compacta, más vertical o más dinámica, convirtiéndose incluso en un pequeño objeto escultórico para el espacio doméstico.
La posibilidad de desmontarlo y volverlo a ensamblar hace que ninguna composición sea permanente. Hopy puede cambiar junto con quien lo usa, como una pieza que admite nuevas interpretaciones cada vez que vuelve a armarse. “Como la vela, que cambia lentamente con el tiempo, Hopy es un objeto en constante transformación, capaz de evolucionar y renovarse”, explica Alessandro Stabile.+

