Las nuevas calzas Optime de adidas fueron diseñadas para el entrenamiento de fuerza, pero también para circular sin fricciones entre el gimnasio y la calle.
La estampa de leopardo no busca pasar desapercibida: introduce una dimensión expresiva que desplaza a la calza del terreno puramente técnico. Es una decisión de diseño que entiende la prenda como parte de un sistema más amplio, donde el rendimiento convive con la construcción de identidad.

Pero debajo de esa superficie hay ingeniería textil precisa en las nuevas calzas Optime. La incorporación de ADIMOVE 3.0 aporta elasticidad total y un ajuste que acompaña el cuerpo sin limitarlo. La clave está en la respuesta: el material se adapta a cada movimiento manteniendo la opacidad, incluso en ejercicios de alta exigencia como sentadillas o peso muerto.



La cintura, resuelta con tecnología Resiltech, introduce compresión localizada y soporte. No es solo una cuestión de calce, sino de estabilidad durante el esfuerzo: una estructura que acompaña la activación muscular sin rigidizar la prenda.
A esto se suma CLIMACOOL, que regula la temperatura y facilita la evaporación del sudor. El resultado es una prenda que sostiene la intensidad del entrenamiento y, al mismo tiempo, permite continuar el día sin necesidad de cambio inmediato.

En términos de uso, las Optime operan como una pieza bisagra. Funcionan con lógica deportiva, pero se integran con naturalidad en combinaciones urbanas: oversized, sastrería relajada o básicos. Los bolsillos dobles en cadera (discretos, pero funcionales) terminan de anclar esa transición a la vida cotidiana.
Optime afina una tipología: la calza como dispositivo híbrido. Técnica cuando hace falta, expresiva cuando se la mira. Y, sobre todo, lista para moverse entre escenarios sin cambiar de piel. Ya están disponibles en tiendas seleccionadas y en adidas.com.ar +

