De la cafetera 9090 de Richard Sapper al Juicy Salif de Philippe Starck, Alessi convirtió objetos cotidianos en piezas de diseño reconocibles en todo el mundo. La histórica firma italiana, fundada en 1921, desembarca oficialmente en Argentina con más de 120 productos.
La llegada de Alessi a la Argentina tuvo su presentación oficial en Casa Caradonti, en Palermo, donde la histórica firma italiana reunió a referentes locales del diseño, la arquitectura y el interiorismo para presentar su universo de objetos. El desembarco se realiza de la mano de Grupo Mendizábal, que asume la representación exclusiva de la marca en el país y estará a cargo de su desarrollo local. Es así que la llegada de Alessi pone a disposición local una parte importante de la historia del diseño de objetos del último siglo.


¿Qué tienen en común dos cafeteras y un exprimidor? En el universo Alessi, mucho más que una función doméstica. Durante más de un siglo, la firma italiana convirtió objetos cotidianos en piezas capaces de condensar ideas, lenguajes y hasta cierta dosis de humor.
DOS CAFETERAS Y UN EXPRIMIDOR ICÓNICOS
Fundada en 1921 en Omegna, en el norte de Italia, Alessi nació como un taller dedicado al trabajo artesanal de metales. Con el paso de las décadas, aquella empresa familiar se transformó en una de las compañías más reconocidas del diseño de objetos, en buena medida gracias a una estrategia que se volvió su sello: invitar a diseñadores y arquitectos de distintas generaciones y procedencias a imaginar los objetos de todos los días.
El resultado es una colección en la que conviven nombres fundamentales del diseño del siglo XX y XXI: Achille Castiglioni, Richard Sapper, Ettore Sottsass, Aldo Rossi, Alessandro Mendini, Michael Graves, Philippe Starck y Michele De Lucchi, entre muchos otros.



La 9090, diseñada por Richard Sapper en 1978, fue la primera cafetera espresso de Alessi y también su primer producto en recibir el Compasso d’Oro. Además, fue el primer objeto de Alessi en ingresar a la colección permanente del MoMA de Nueva York. Sapper trabajó sobre la ergonomía, el sistema de apertura y cierre, el pico antigoteo y la relación entre las distintas partes para construir una pieza en la que la tecnología y la forma van de la mano.
Algo similar sucede con La Conica, de Aldo Rossi. Lanzada en 1984, la cafetera traduce al ámbito doméstico el lenguaje geométrico del arquitecto italiano: un cilindro de acero inoxidable, un cono y una base de cobre que convierten el objeto en una pequeña arquitectura de mesa.
Y si hablamos de objetos que se volvieron parte del imaginario colectivo, imposible olvidarse del Juicy Salif. Diseñado por Philippe Starck en 1990, tiene tres patas, una silueta escultórica y una forma que, a primera vista, poco tiene que ver con la imagen tradicional de un exprimidor. Es una de esas piezas capaces de abrir una discusión sobre qué esperamos de un objeto doméstico. ¿Tiene que ser solamente eficiente? ¿Puede también divertir, sorprender, provocar una conversación?

La casa, la mesa y la cocina se convirtieron así en escenarios para experimentar con nuevas formas. Entre las generaciones más recientes de objetos aparece Plissé, la colección de pequeños electrodomésticos diseñada por Michele De Lucchi. Lanzada en 2018, lleva el lenguaje de los pliegues textiles a cafeteras, hervidores, tostadoras y otros electrodomésticos.
ALESSI, AHORA EN ARGENTINA
El desembarco local comienza con más de 120 productos, con el objetivo de superar las 300 piezas hacia fin de año. La marca cuenta con tienda online propia en Argentina y tendrá presencia física en Casa Caradonti, Burani, Rouge Maison y El Puerto, en sus locales de Cariló y Costa Esmeralda. También estará disponible online a través de La Mejor Anfitriona.+

