Casa 47 by Stefano Boeri

Stefano Boeri Architetti gana el concurso convocado en Ibiza por la Entidad Estatal de Vivienda para «Casa 47», un complejo de viviendas asequibles construido íntegramente en madera. 



Un modelo contemporáneo de vivienda accesible en alquiler a precios inferiores a los del mercado, donde conviven arquitectura, tecnología y naturaleza. «Sa Casa» ofrece una respuesta concreta y potencialmente replicable a los desafíos ambientales y sociales de la vida contemporánea: una arquitectura capaz de evolucionar junto a sus residentes y una comunidad que puede crecer en torno a sus espacios compartidos.

Stefano Boeri Architetti gana en Ibiza el concurso promovido por la Entidad Estatal de Vivienda, Casa 47 —un organismo público español dedicado a la gestión y el desarrollo de vivienda pública asequible— con el proyecto «Sa Casa»: un nuevo complejo de aproximadamente 190 apartamentos con alquileres por debajo del precio de mercado, distribuidos en cuatro volúmenes y construidos íntegramente mediante un sistema de madera prefabricada, diseñado para adaptarse con el tiempo a las necesidades de sus residentes y mantener un diálogo constante con la comunidad, la naturaleza y la ciudad.

«El proyecto de Ibiza es estratégico para el futuro de las ciudades europeas, ya que propone un modelo de vivienda social que utiliza la prefabricación en madera basada en un sistema modular adaptable a diferentes contextos. La arquitectura residencial ecológica, de madera, modular y universalmente accesible representa la gran respuesta real para las políticas públicas de regeneración urbana», comenta el arquitecto Stefano Boeri.

La modularidad es el principio que guía el proyecto: los edificios se construirán con CLT (madera contralaminada), un sistema estructural compuesto por capas de madera laminada cruzada, prefabricadas fuera de la obra y ensambladas directamente en el emplazamiento. Se trata de un sistema de construcción en seco, rápido y preciso que reduce los tiempos de obra, los residuos y el impacto en el entorno.

El lenguaje arquitectónico del complejo surge de esta lógica constructiva. La modularidad no es un mero aspecto técnico, sino el principio organizativo de todo el proyecto y el factor que confiere flexibilidad a «Sa Casa». La gran variedad de tipologías de vivienda y la organización modular de los espacios permiten reconfigurar los apartamentos con el paso del tiempo, cumpliendo con los requisitos de accesibilidad universal y dando cabida tanto a jóvenes como a personas mayores, familias y personas con movilidad reducida.

Este mismo principio se aplica a los espacios de trabajo compartidos y a las zonas comunes, donde los límites entre el espacio privado y el colectivo pueden rediseñarse sin alterar la identidad arquitectónica del conjunto. El proyecto se divide, de hecho, en cuatro volúmenes en lugar de un único bloque grande: una elección que crea un espacio verde central —el corazón de la vida comunitaria de los residentes— y que, al mismo tiempo, permanece abierto al entorno, convirtiendo a «Sa Casa» en un lugar permeable e inclusivo.

Dentro de este sistema continuo de espacios abiertos, la vegetación autóctona recorre los edificios y configura patios, senderos y una plaza pública central, en el marco de una arquitectura diseñada para fomentar la interacción y establecer un diálogo directo y constante entre la comunidad, la naturaleza y la ciudad.

La vegetación se extiende hasta las cubiertas de los bloques residenciales y se convierte en una auténtica infraestructura ecológica: proporciona sombra, crea nuevos hábitats, contribuye a mejorar la calidad del aire y mitiga el efecto de isla de calor urbana. Los paneles fotovoltaicos garantizan la producción de energía renovable, mientras que la orientación de los edificios, la ventilación natural y los sistemas de gestión del agua completan la estrategia de eficiencia energética del proyecto.

Con «Sa Casa», Stefano Boeri Architetti propone un modelo contemporáneo de vivienda accesible en régimen de alquiler a precios inferiores a los del mercado, donde conviven arquitectura, tecnología y naturaleza. En consonancia con los objetivos europeos de descarbonización, el proyecto ofrece una respuesta concreta y potencialmente replicable a los desafíos medioambientales y sociales de la vida actual: una arquitectura capaz de evolucionar junto a sus residentes y una comunidad que puede crecer en torno a sus espacios compartidos.

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